
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este viernes que las recientes sanciones y sobretasas comerciales impuestas por Estados Unidos a su país no provienen directamente del presidente Donald Trump, sino de sectores de su Gobierno hostiles hacia América Latina, en referencia explícita al secretario de Estado, Marco Rubio.
“Es que yo creo que no es él […] Él sabe que no me gustan las personas que están haciendo esto. Ya le dije que a su secretario de Estado no le gusta Brasil y no le gusta América Latina. Ya se lo dije”, declaró en entrevista con el pódcast As Cunhãs al referirse a Trump.
En ese sentido, el mandatario brasileño analizó la tensión diplomática entre ambas naciones y reafirmó que mantiene un trato respetuoso con su homólogo estadounidense, confiando en la diplomacia directa entre ambos líderes. “Estuve en una reunión con Trump junto con otras cuatro personas. Cuando terminó, les dije a los demás: ‘Trump es el mejor de todos ellos, es el que conversa más seriamente conmigo’. Somos dos jefes de Estado, dos hombres de 80 años, él dijo que se prepara [físicamente] como yo, no parece, pero se prepara”, agregó .
“201 años de relaciones diplomáticas”
Al mismo tiempo, Lula rebatió los argumentos utilizados por Washington para imponer aranceles al comercio brasileño, calificándolos de “falsedades”.
“Quiero mantener una buena relación con Estados Unidos. No quiero ninguna pelea. Lamentablemente ellos están construyendo mentiras contra Brasil. Nosotros ayer entramos con la ley de reciprocidad para mostrar que nosotros tampoco somos poca cosa. A nosotros se nos respeta”, declaró, reiterando que está “preparado para debatir la defensa de Brasil en cualquier lugar del planeta Tierra”.
Por otro lado, el líder del país latinoamericano reveló que está organizando una conversación directa con Trump para tratar estas cuestiones sin intermediarios, destacando los “201 años de relaciones diplomáticas” entre ambos países.
“Estoy intentando hablar con él. Quiero tener una conversación cara a cara con él. Y voy a decir: ‘no se meta en los asuntos de Brasil, sobre todo en las elecciones’. Y si se meten, van a perder”, aseveró.
















