
En un golpe histórico contra la llamada “narcopolítica” en Morelos, un juez federal dictó prisión preventiva oficiosa en el Centro Federal de Readaptación Social número 11, en Sonora, contra un grupo de funcionarios y exfuncionarios de la zona oriente del estado. La medida cautelar afecta a Agustín “N”, actual alcalde de Atlatlahucan; Irving “N”, exedil de Yecapixtla; así como a tres piezas clave de la administración de Cuautla: el secretario del Ayuntamiento, Horacio “N”; el tesorero, Jonathan “N”; y el Oficial Mayor, Pablo “N”.
El mapa de la infiltración criminal
La Fiscalía General de la República (FGR) detalló que, mediante investigaciones de la Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada (FEMDO), se logró identificar la presencia y control del crimen organizado en al menos ocho municipios de Morelos, entre los que destacan Cuautla, Yecapixtla y Atlatlahucan. De acuerdo con las fuentes, estos grupos delictivos habrían operado mediante el financiamiento de campañas políticas y la intimidación de opositores para obtener permisividad institucional en sus actividades de narcotráfico, extorsión y homicidio.
La defensa de los imputados ha solicitado la duplicidad del término constitucional para reunir pruebas antes de que el juez resuelva su vinculación a proceso por los delitos de delincuencia organizada con fines de cometer delitos contra la salud.
Cuautla: En el epicentro de la crisis
El caso de Cuautla es especialmente crítico debido a que su alcalde actual, Jesús Corona Damián, se encuentra prófugo de la justicia tras emitirse una orden de aprehensión en su contra por extorsión. Las autoridades federales han documentado presuntos vínculos de Corona Damián con líderes del Cártel de Sinaloa, como Júpiter Araujo Bernard, alias “El Barbas”.
Esta situación ha dejado al municipio, considerado el “paraíso de la extorsión” por concentrar el 61% de estos delitos en todo el estado, en un vacío de poder sin precedentes.
Contexto de violencia desbordada
Estas detenciones ocurren en medio de una crisis de seguridad donde Morelos ocupa el tercer lugar nacional en promedio diario de víctimas de homicidio doloso. Durante su reciente visita a la entidad, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que estas capturas derivaron de denuncias ciudadanas y reiteró que en su gobierno “no habrá impunidad” para servidores públicos con nexos criminales.
Mientras los funcionarios son trasladados al penal de máxima seguridad en Sonora, la entidad permanece bajo el resguardo de la Estrategia Nacional de Seguridad Pública para contener la ola de violencia que, tan solo este viernes, dejó nueve víctimas mortales en diversos ataques armados.













