
Ricardo Mizael López Cebreros, un jovencito de sólo 16 años, resultó asesinado en horas de la mañana del miércoles 11 cuando había salido a comprar un biberón para alimentar a unos gatos que había rescatado.
El adolescente iba a una farmacia cuando de pronto había sido atacado a balazos por un grupo de sujetos armados en la colonia Los Ángeles, al norte de Culiacán, en Sinaloa.
Las primeras versiones afirman que la víctima tenía algunos vínculos con el crimen organizado, por lo que habría sido un ataque de manera directa. Sin embargo, sus familiares indicaron que Ricardo fue confundido, pues era un joven tranquilo.
“Es muy fácil decir: ‘¿en qué andaría metido?’, ‘¿qué habrá estado haciendo?’, pero él solo iba a comprar un biberón para unos gatos que había rescatado”, escribió su padrastro en una publicación en redes sociales.
“Era un niño, él ni siquiera salía, no sabía andar en moto, no sabía manejar, no iba acompañado”, dijo, negando que estuviera relacionado con actividades ilícitas.
Ricardo solo tenía el dinero para comprar lo que iba a adquirir, caminaba a plena luz del día, tan solo una hora después daría inicio a su jornada escolar en la preparatoria.
Tras los hechos, las autoridades llegaron al lugar para acordonar la zona y realizar el levantamiento del cuerpo. En el sitio también una mujer termina herida.
La Fiscalía General del Estado (FGE) de Sinaloa abrió una carpeta de investigación para esclarecer los hechos e identificar a los responsables. Sin embargo, aún no hay ninguna persona detenida.
Ricardo estaba estudiando en la preparatoria Emiliano Zapata, perteneciente a la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), institución que lamentó el fallecimiento de su alumno, a quien recordó como “un talentoso deportista en la rama de basquetbol”.
“Nos solidarizamos con su familia, amistades, compañeros y docentes, deseando encuentren consuelo y fortaleza ante esta irreparable pérdida”, se lee en el comunicado emitido por la UAS.
Dieron el último adiós a Ricardo Mizael
Familiares, amigos y profesores de Ricardo Mizael se reunieron para darle el último adiós al joven de 16 años.
Sus conocidos se dieron lugar en una funeraria sobre el bulevar Emiliano Zapata, en la colonia Jorge Almada, para velar el cuerpo del adolescente, quien es recordado como una persona que le gustaba ayudar y le apasionaba el deporte.
“Acabaron con la vida de un niño y con el corazón de una madre. Hoy entendemos el gran dolor que se vive en Culiacán”, lamentó su padrastro.
















