
OCOZOCOAUTLA, Chiapas.- Una joven identificada como Grecia “N”, quien fue reportada como desaparecida el 12 de abril en Ocozocoautla y encontrada con vida tres días después, se ha convertido en objeto de humillaciones y comentarios negativos en redes sociales y algunos medios chiapanecos por su apariencia física.
En lugar de celebrar su regreso con vida, parte de la conversación en internet se centró en cuestionar su cuerpo, comparándola con fotos anteriores y señalando supuestos cambios en su peso o aspecto, lo que ha sido calificado como una nueva forma de violencia de género.
Colectivos feministas han condenado estas actitudes, señalando que revictimiza a la joven y reproduce estereotipos misóginos. “Lo más lamentable es que además del delito del que fue víctima Grecia, los medios la han estado revictimizando haciendo alusión a su aspecto físico… es indignante que sigan reproduciendo violencia de género”, expresó una postura feminista.
El caso ha generado un amplio debate sobre cómo se trata mediáticamente y en redes sociales a las mujeres que regresan con vida después de una desaparición. En lugar de centrarse en su bienestar y en las circunstancias de su ausencia, muchos comentarios se han enfocado en juzgar su físico, cuestionar su historia o dudar de su palabra.
Expertos y activistas recuerdan que sobrevivir a una desaparición ya es suficientemente difícil, y que someter a las víctimas a este tipo de escrutinio público constituye una segunda victimización.
Hasta el momento, no se han dado a conocer detalles oficiales sobre las circunstancias de la desaparición y reaparición de Grecia.















