
VILLAGRÁN, Gto. (apro).- El olor fétido que emanaba de una parcela agrícola en los límites entre Villagrán y Juventino Rosas llevó a colectivos de búsqueda y autoridades a descubrir un pozo de agua en desuso convertido en fosa clandestina, del cual han extraído hasta el momento los restos de al menos cinco personas: dos mujeres y tres hombres.
Personas que transitaban por la zona reportaron el fuerte olor, lo que motivó la presencia de familiares de desaparecidos y autoridades. Al inspeccionar la parcela, localizaron el pozo y comenzaron los trabajos de extracción el lunes, los cuales se reanudaron la mañana de este martes.
En el lugar permanecen peritos de la Fiscalía General del Estado, mientras elementos de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado y de la Guardia Nacional resguardan el perímetro.
Aunque la Fiscalía aún no ha confirmado de manera oficial el número exacto de víctimas, información extraoficial indica que se trata de al menos cinco cuerpos.
El uso de pozos de agua abandonados como fosas clandestinas se ha vuelto cada vez más frecuente en la región Laja-Bajío. Solo en lo que va del año, se han recuperado los restos de casi 50 personas lanzadas a pozos en esta zona.
El caso más grave ocurrió en la comunidad Franco de Tavera, en Juventino Rosas, donde se extrajeron fragmentos de 37 personas desde una profundidad superior a los 180 metros. Además, la Fiscalía ha reportado hallazgos de restos humanos en al menos otros tres pozos en comunidades vecinas de Juventino Rosas.
A principios de abril, en la comunidad Los Mexicanos de Villagrán, se confirmaron otros siete cuerpos (seis hombres y una mujer) recuperados de un pozo.













