
El director ejecutivo de Volkswagen, Oliver Blume, advirtió que el fabricante alemán necesita profundos recortes de costos para mantener su competitividad, al considerar que los problemas que enfrenta la industria automotriz se agravarán en los próximos años.
En un memorando interno obtenido por Reuters, Blume afirmó que la situación del grupo es “más que crítica” y sostuvo que los márgenes actuales, inferiores al 4 %, no son suficientes para financiar a largo plazo nuevas tecnologías, productos e instalaciones.
El ejecutivo señaló que los costos indirectos de Volkswagen siguen siendo más de un 30 % superiores a los de empresas comparables, una brecha que, según dijo, debe reducirse para que la firma pueda competir en un mercado cada vez más presionado por la competencia china y los aranceles en Estados Unidos.
Las declaraciones se producen mientras la compañía avanza en una de las mayores reestructuraciones de su historia. El plan podría implicar hasta 50.000 despidos adicionales, aunque Blume aseguró que esa cifra no constituye un objetivo fijo, sino una referencia de la magnitud de los ajustes necesarios.
Industria automotriz en caída libre
El sector automovilístico en Alemania, uno de los principales del país, ha sido uno de los más afectados en los últimos años, registrando mínimos históricos. Al cierre del primer semestre del 2026, el sector contaba con 42.300 trabajadores menos que un año antes, lo que representa una caída del 5,8 %, la mayor caída entre todos los principales sectores industriales. El ámbito automotriz cuenta actualmente con 691.500 trabajadores, el nivel mínimo desde el 2005.
Algunos de los factores que más han influido en el panorama para los fabricantes han sido la competencia de fabricantes chinos, el auge de la demanda de vehículos eléctricos y el rechazo de Berlín a la energía rusa.















