
Brooklyn, Nueva York – El juez Brian Cogan sentenció a Ismael “El Mayo” Zambada a cadena perpetua y le impuso el pago de una multa de 15 mil millones de dólares.
El capo de capos se disculpó este lunes frente al juez antes de conocer su sentencia y pidió que se acabe la violencia en México y en cualquier otro lugar.
Además leyó una carta en la que pidió perdón por sus actos a todas las personas y familias afectadas y llamó a los jóvenes a que eviten “cometer los mismos errores” que él.Zambada García, cuyo poder en el mundo del crimen organizado pasó desapercibido por los ciudadanos estadounidenses, quienes por más de cinco décadas fueron sus clientes favoritos para la venta de todo tipo de narcóticos, será ahora el terror para los narcocorruptos de México.
Zambada García, cuyo poder en el mundo del crimen organizado pasó desapercibido por los ciudadanos estadounidenses, quienes por más de cinco décadas fueron sus clientes favoritos para la venta de todo tipo de narcóticos, será ahora el terror para los narcocorruptos de México.
Luego de ser encerrado en una celda de una prisión federal de máxima seguridad, “El Mayo” comenzará a dar información a los fiscales estadounidenses del narcotráfico mexicano.
Alejado totalmente de reflectores y con visitas constantes de fiscales y agentes federales de Estados Unidos, Zambada García podrá ofrecer datos que podrían resquebrajar al sistema institucional de México.
Como lo han adelantado a Proceso varios funcionarios del Departamento de Justicia y agentes de la DEA y del FBI, “El Mayo” tiene conocimiento sobre las operaciones de cárteles del narcotráfico de México, Colombia y otros países; afines o antagónicos al Cártel de Sinaloa.
Sin embargo, con el giro dado por el gobierno de Donald Trump, respecto de concentrarse ahora en combatir y denunciar la narcocorrupción de México más que al trasiego de drogas a su país, la información en poder de “El Mayo” sobre esto es un diamante en bruto.
Los fiscales federales a cargo del caso subrayaron que el Cártel de Sinaloa, bajo el mando de El Mayo y de Joaquín “El Chapo” Guzmán, se empoderó gracias al altísimo poder de corrupción que ejercían.
Con la sentencia y multa al capo de capos del Cártel de Sinaloa se cantaron las últimas coplas del corrido de “El Mayo” Zambada a quien nunca en persecución la justicia de Estados Unidos y mucho menos la de México le pudo echar el guante, pero, tal vez se empiecen a escribir las estrofas de narcocorridos de variados personajes del sistema gubernamental, militar, policial y político mexicano metidos en la nómina de pagos de quienes atiborran de drogas a Estados Unidos.












