
Miami Beach se encuentra en el centro de una nueva tormenta vinculada al caso de Jeffrey Epstein. Sarah Kellen, quien fuera la asistente personal del magnate durante años, presentó un testimonio explosivo ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, donde denunció haber sido agredida sexualmente por Philip Levine, exalcalde de Miami Beach y exaspirante demócrata a la gubernatura de Florida.
El testimonio, rendido a puerta cerrada y citado por el diario Miami Herald, no se limitó a la esfera política. Kellen también mencionó en su declaración al reconocido estilista Frédéric Fekkai y al ya fallecido fotógrafo de moda Patrick Demarchelier. Aunque Levine ha intentado minimizar sus vínculos con Epstein en el pasado, esta nueva acusación directa pone en entredicho su historial público.
Credibilidad bajo la lupa del Congreso
A pesar de que la declaración no se realizó bajo juramento, el presidente del comité, James Comer, describió a Kellen como una testigo “creíble, inteligente y valiente”. Es importante destacar que mentir ante el Congreso constituye un delito federal, lo que otorga una relevancia legal significativa a sus palabras.
Hasta el momento, Levine no ha respondido a las solicitudes de comentarios del Herald. Aunque por ahora se trata de acusaciones surgidas en un entorno legislativo y no de cargos penales formales, la expectativa crece ante la publicación de la transcripción completa prevista para la próxima semana, lo que podría destapar nuevos nombres y detalles de una red que sigue generando interrogantes sobre la impunidad de sus integrantes.
















