
SALAMANCA, Guanajuato.- Patricia Acosta y su hija Katia Jáuregui, integrantes del colectivo Salamanca Unidos Buscando Desaparecidos, fueron asesinadas la tarde de este sábado en la colonia 18 de Marzo de Salamanca.
Las dos mujeres se trasladaban en una motocicleta por las calles Durango y Estado de México cuando fueron interceptadas por hombres armados, quienes les dispararon en múltiples ocasiones. Al llegar los servicios de emergencia, ambas ya habían fallecido.
Madre e hija se incorporaron al colectivo a principios de 2024, tras la desaparición de Miguel Ángel Jáuregui Acosta, hijo de Patricia y hermano de Katia, cuyo cuerpo fue localizado sin vida el 8 de marzo de ese año. A pesar del dolor, continuaron activas en la búsqueda de otras personas desaparecidas.
El doble feminicidio ocurrió solo horas antes de que el colectivo realizara un plantón frente a la presidencia municipal para conmemorar el Día de las Madres y exigir justicia.
Ana Lilia Tapia, compañera del colectivo, lamentó el impacto del crimen: “Nos hacen sentir inseguridad. Algunas madres no vinieron porque sus familias no las dejaron asistir por temor”.
La Fiscalía General del Estado confirmó que investiga el caso con perspectiva de género y activó medidas de atención y acompañamiento para las familias y el colectivo.
La Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en México emitió una alerta urgente exigiendo una investigación pronta, diligente y con perspectiva de género, además de protección inmediata para las familias buscadoras.
El colectivo también mantiene exigencias de justicia por el asesinato de Cecilia García y la localización con vida de Lorenza Cano, desaparecida en enero de 2024.












