
MORELIA, Michoacán. — La Sierra-Costa de Michoacán se tiñó de sangre este viernes tras una emboscada que cobró la vida de cuatro personas, incluyendo a dos autoridades comunales de Pómaro, municipio de Aquila. Las víctimas fueron identificadas como Jerónimo García Flores (jurídico) y Lucas Flores Tolentino (tesorero), quienes viajaban en una camioneta oficial sobre la carretera federal 200 cuando fueron interceptados por un comando armado a la altura de Colola.
En el ataque también perdieron la vida un profesor y una maestra de la Meseta Purépecha, a quienes las autoridades comunales les habían ofrecido transporte.
Crisis de gobernabilidad y señalamientos al alcalde
Tras el atentado, la Comisaría de Bienes Comunales convocó a la población a concentrarse en Maruata y señaló directamente al alcalde de Aquila, José María Valencia Guillén (PVEM), como presunto responsable de los hechos. Esta acusación de complicidad o responsabilidad de autoridades municipales con el crimen organizado no es aislada; investigaciones federales recientes han revelado que en otras entidades, como Morelos, grupos delictivos han financiado campañas políticas para obtener control y permisividad institucional
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Valencia Guillén, por su parte, emitió un comunicado condenando el ataque y solicitando a las autoridades estatales y federales una investigación exhaustiva y con “pertinencia cultural” para dar con los responsables.
Video del momento…
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En #Aquila, #Michoacán, dos autoridades comunales y un profesor, fueron asesinados a tiros en un ataque armado perpetrado por un grupo criminal, sobre la carretera 200 Lázaro Cárdenas-Manzanillo, atentado en el que también quedó lesionada una docente. pic.twitter.com/cxP9k7fgrn— Carlos Ángel Arrieta (@CarlosArrietaLl) May 29, 2026
El botín del “presupuesto directo”
El exlíder de autodefensas, Cemeí Verdía, vinculó el crimen con la próxima Asamblea General en Pómaro, donde se buscaría acceder al modelo de presupuesto directo para comunidades indígenas. Verdía denunció que estos recursos han generado “atropellos” internos y que grupos criminales como “La Costa”, liderados por Germán Ramírez Sánchez, alias “El Toro”, ya controlan los presupuestos de comunidades vecinas como El Coire.
“El Toro” mantiene una confrontación abierta con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) por el control de la región, una dinámica de guerra entre cárteles que ha convertido a diversas zonas de México en campos de batalla donde la población civil e indígena queda en el fuego cruzado.
Contexto nacional de violencia
Este nuevo episodio de violencia en Michoacán se suma a una tendencia nacional de ataques contra funcionarios y comunidades. Aunque el Gobierno Federal reporta una disminución del 44% en homicidios dolosos a nivel nacional entre 2024 y 2026, la realidad en las regiones controladas por el narco muestra que los grupos delictivos continúan operando “a diestra y siniestra”, como denunció Verdía.
La falta de efectividad y la presunta omisión de las autoridades para brindar seguridad a las comunidades indígenas recuerda casos documentados por el semanario Proceso, que históricamente ha dado seguimiento a la Guerra Sucia y a los abusos de poder que alimentan la impunidad en México.














