
El perrito Canelo ahora vive entre las ruinas de lo que fue su vivienda. Los vecinos afirman que vuelve a ver hacia donde estaba la puerta, como si en cualquier momento escuchara los pasos que tanto conoce: la de sus amados humanos quienes eran sus dueños.
Él no sabe nada sobre los incendios ni de las despedidas. Solo sabe amar. Su lealtad lo mantiene firme entre las cenizas, cuidando un hogar que el fuego destruyó, pero que en su corazón se mantiene intacto.

Esto después de la muerte de su familia en un incendio que termina con ellos, una familia completa en Villas del Sol de Chilpancingo, Guerreo.
Para ampliar: Una familia completa muere al inhalar monóxido de carbono durante incendio en su casa en Chilpancingo













