
Para dimensionar lo ocurrido en las últimas horas, fuentes señalan que el régimen habría solicitado de manera urgente a hospitales de todo el país y al CICPC el envío a Caracas de todas las bolsas para cadáveres disponibles. La orden, emitida durante la noche, evidenciaría la magnitud de los hechos registrados.
De acuerdo con la información preliminar, la mayoría de las bajas se concentrarían en el complejo militar de Fuerte Tiuna. El ataque habría tenido como objetivo posiciones conocidas internamente como URRA, consideradas entre las más sensibles y de mayor confianza para el aparato de seguridad del régimen.
Los reportes indican que las tropas fueron tomadas por sorpresa mientras descansaban, lo que habría agravado el impacto de la operación. La falta de reacción inicial habría permitido un daño significativo en infraestructura clave del lugar.
Imágenes satelitales que circulan refuerzan esta versión, mostrando estructuras severamente afectadas en el área intervenida. Los edificios alcanzados aparecen prácticamente inutilizados, lo que da cuenta de la intensidad del ataque.

Hasta el momento, no existe un balance oficial ni un pronunciamiento detallado por parte de las autoridades. Sin embargo, las acciones adoptadas de emergencia sugieren un escenario de alta gravedad, mientras se espera confirmación independiente de los hechos y sus consecuencias.












