
TUXTLA GUTIÉRREZ, CHIAPAS. — Nuevos detalles han surgido en torno a la privación ilegal de la libertad de Rafael G. y Gamaliel R., los dos jóvenes que habían sido interceptados por un comando armado la noche del pasado jueves en las inmediaciones de la Calzada Club Campestre.
De acuerdo con reportes de las autoridades, ambos fueron liberados durante la madrugada de este viernes 4 de septiembre sobre el Nuevo Libramiento Sur, presentando heridas severas debido a un castigo físico brutal infligido por sus captores.
La difusión del caso ha tomado un nuevo giro tras revelarse información extraoficial sobre las actividades de las víctimas. En el caso de Rafael G., trascendió que presuntamente se desempeña como funcionario en una dependencia del Gobierno del Estado de Chiapas, un dato que aún no cuenta con la validación de las vías oficiales.
Sin embargo, en su perfil de Instagram, el joven compartía de forma constante videos en los que aparentaba formar parte de operativos de seguridad pública, alternando dicho contenido con publicaciones de un ostentoso estilo de vida —conocido popularmente en plataformas digitales como “alucín”— que incluía comidas en restaurantes de alta gama y consumo de botellas de champaña en centros nocturnos exclusivos de diversas partes del país.
Por su parte, se informó que Gamaliel R. trabaja como empleado en un negocio dedicado a la venta de helados, ubicado en un conocido centro comercial de la capital chiapaneca.

Sospechas de más víctimas en el mismo suceso
Los reportes extraoficiales añaden que, al momento del plagio en el camino al Club Campestre, en los vehículos utilizados por los delincuentes se encontraban cautivos otros sujetos cuya identidad se mantiene como desconocida, lo que sugeriría que el comando realizó múltiples privaciones de la libertad de forma consecutiva. No obstante, esta hipótesis no ha sido corroborada formalmente por las fiscalías correspondientes.
Este doble plagio formó parte de una jornada sumamente violenta en la entidad, en la cual un total de cuatro jóvenes fueron reportados formalmente como desaparecidos tras ser raptados por hombres fuertemente armados en Chiapas; todos ellos fueron puestos en libertad durante las primeras horas de la madrugada del viernes. Las autoridades mantienen abiertas las carpetas de investigación para determinar el móvil de estas agresiones y ubicar a los responsables de las agresiones físicas y la privación de la libertad de las víctimas.













