
AGUASCALIENTES, AGS. — Una fuerte denuncia ciudadana se ha difundido en redes sociales luego de que vecinos de la colonia Insurgentes acusaran a un elemento de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Aguascalientes de asesinar con su arma de cargo a un perro de nombre “Canelo”. Los quejosos señalaron que el oficial detonó su arma de fuego a muy corta distancia de varios civiles, exponiendo gravemente la integridad de la comunidad, incluidas dos niñas menores de edad.
De acuerdo con el reporte publicado por el ciudadano Douglas Martínez, los hechos ocurrieron el lunes 31 de agosto de 2026 sobre la calle Juan Sarabia de la mencionada demarcación. El denunciante relató que los incidentes comenzaron alrededor de las 20:00 horas, cuando una primera unidad policial transitaba escoltando a un vehículo que realizaba tareas de sanitización y esparcía gas desinfectante en las vialidades. Ante el estruendo del rociado, el perro se asustó y reaccionó de forma agresiva ladrando al convoy, lo que provocó que el oficial a bordo de la patrulla descendiera y apuntara su arma contra la mascota. En ese primer momento, la dueña del animal logró resguardarlo dentro de su domicilio para evitar una agresión.

No obstante, el testimonio vecinal indica que minutos más tarde, aproximadamente a las 20:36 horas, una segunda unidad policial con dos elementos a bordo (un oficial masculino y una oficial femenina) retornó al sitio con actitud sospechosa. Al descender del vehículo, el perro se aproximó a la oficial mujer y la sujetó de forma momentánea del pantalón y de las botas, soltándola de inmediato de manera voluntaria.
De acuerdo con la denuncia, en ese instante, el oficial masculino sacó su arma de cargo y le disparó directamente en la cabeza a “Canelo”. La detonación se realizó a escasos centímetros de distancia de donde se encontraban cinco civiles y dos niñas menores de 10 años, quienes habían intentado proteger al perro.

Los denunciantes recalcaron que el oficial responsable no ofreció disculpas ni asumió responsabilidad por la muerte del canino. En su lugar, solicitó el apoyo de sus compañeros de corporación, quienes acudieron de inmediato para conformar una barrera perimetral que impidió a los familiares y vecinos recuperar el cuerpo sin vida de la mascota, el cual fue retirado por los propios uniformados. La familia afectada ha solicitado orientación y apoyo para difundir las identidades de los policías involucrados, argumentando que pusieron en peligro la vida de la ciudadanía a la que constitucionalmente deben proteger.












