
WASHINGTON (AP).- Entre las personas detenidas por planear un ataque contra el espectáculo de UFC que se realizaría en la Casa Blanca para celebrar el cumpleaños 80 del presidente Donald Trump, se encuentra el mexicano Abraham Hermosillo Álvarez, informó el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos.
Según las autoridades, Hermosillo Álvarez es señalado como el presunto cabecilla de la operación, conocida como “UFC Freedom 250”. Fue arrestado por el FBI el pasado 14 de junio y enfrenta una orden de detención del ICE por haber permanecido en el país de forma irregular tras la expiración de su visa en 2001.
Documentos judiciales revelados este martes detallan que los conspiradores discutieron el uso de drones cargados con explosivos y francotiradores para atacar a la multitud mientras huía del lugar. Los investigadores decomisaron armas de alto poder y revisaron mensajes cifrados en los que los participantes compartían mapas, fotografías aéreas del área, planes de “casas de seguridad” y rutas de escape.
Aunque el plan incluía acciones violentas, las autoridades indicaron que todavía no se encontraba en una fase avanzada de ejecución. Varios de los detenidos afirmaron que solo planeaban observar o manifestarse, y no participar directamente en actos violentos.
The alleged RINGLEADER of the failed terror attack targeting UFC Freedom 250 is an ILLEGAL ALIEN.
Abraham Hermosillo Alvarez, from Mexico, planned, organized, and directed the planned attack. He was arrested by the @FBI on June 14, and @ICEgov has lodged a detainer against him.… https://t.co/yhwCNYmwdc pic.twitter.com/VWP1rTFBnr
— Homeland Security (@DHSgov) June 18, 2026
El vicepresidente JD Vance declaró que “ni siquiera estuvo cerca del punto de ejecución” y que la planificación “no estaba tan avanzada”.
El complot fue descubierto el 10 de junio, cuatro días antes del evento, gracias a una investigación del FBI que involucró a varios estados. Hasta el momento han sido arrestadas cinco personas provenientes de Ohio, Missouri, Nebraska y California, todas enfrentando cargos federales.
Los sospechosos compartían teorías conspirativas antigubernamentales, antisemitas y relacionadas con los archivos de Jeffrey Epstein, y expresaban su enojo por el rumbo del país.
El director del FBI, Kash Patel, destacó que gracias a la rápida acción de las autoridades “los presuntos ataques planificados fueron frenados en seco”.












