
Una mujer perdió la vida en Brasil mientras realizaba una actividad turística y deporte extremo en la localidad de Maricá, en el estado de Río de Janeiro. La víctima, identificada como Rosemary Suzart Garcia, de 59 años, sufrió el accidente cuando realizaba un sendero empinado e iba a iniciar un descenso en rapel en una zona conocida como Gruta del Spar.
Este fatal accidente ocurrió el domingo, un día después de que falleciera en Sao Paulo, María Eduarda Rodrigues, una joven de 21 años que murió tras caer al vacío desde una altura de 40 metros durante un salto desde un puente sin que los encargados de la seguridad le colocaran la cuerda necesaria para realizar la actividad extrema.
Según testigos, mencionados por el medio local G1, la nueva víctima cayó tras escalar una caverna de unos 40 metros de altura, utilizada para la práctica del rapel en un predio privado, y resbaló mientras se ponía repelente en el cuerpo. Aunque las personas encargadas de la actividad avisaron rápidamente a las autoridades, la mujer ya estaba sin vida cuando los bomberos llegaron al lugar.
La actividad era realizada por un grupo de 15 personas. Los testigos relataron a la Policía que el accidente ocurrió cuando ella avanzaba por un sendero corto hacia el punto de anclaje y ya tenía puestos todos los elementos de seguridad: guantes, casco y demás equipos de protección individual. La situación se complicó cuando empezó a manipular el repelente y al levantar una de sus piernas. En ese momento, el pie de apoyo resbaló, perdió el equilibrio y cayó hacia el precipicio.
Uno de los presentes, identificado como Giovani Maximino, quien estaba cerca del guía, comentó que aunque el instructor responsable de la actividad intentó sostenerla, la pronunciada inclinación del terreno complicó el momento y no pudo evitar que cayera. “El guía intentó sostenerla y casi se cae él también (…) Ella estaba terminando de ponerse el repelente. ¡Fue muy rápido!”, dijo.
El Cuerpo de Bomberos informó que los agentes fueron alertados a las 10:44 de la mañana. El cuerpo fue trasladado al Instituto Médico Legal (IML) y la Policía abrió una investigación. La victima vivía en Cordovil, zona norte de Río de Janeiro. “Solo logré localizar a los hijos, que viven en Recreio dos Bandeirantes, casi a las dos de la mañana para darles la noticia. Hasta ese momento, no teníamos ningún contacto de un familiar”, explicó Maximino.















