
VILLAHERMOSA, Tabasco. — Una ola de violencia extrema sacudió al estado de Tabasco este viernes, dejando al descubierto la brutalidad con la que operan los grupos criminales en la región. El hallazgo de restos humanos en contenedores domésticos y la difusión de mensajes intimidatorios en la capital han generado un clima de zozobra entre la población del municipio de Centro.
Desafío en Villahermosa: Restos y amenazas
La jornada comenzó con un descubrimiento perturbador en el puente La Joya, sobre la carretera Frontera-Villahermosa. Elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSyPC) localizaron una cabeza humana depositada dentro de una nevera abandonada a la altura de Villa Ocuiltzapotlán. En el sitio, los perpetradores dejaron una cartulina con amenazas firmadas presuntamente por una organización delictiva.
La intimidación no se limitó a este punto. Durante el día, se reportó la aparición de más mensajes en zonas de alta afluencia, como una parada de autobuses en la ranchería San Francisco y las inmediaciones del mercado en la colonia Gaviotas. Horas antes, en la ranchería Boquerón primera sección, la policía halló el cuerpo decapitado de una persona dentro de la tina de una lavadora, víctima que hasta el momento permanece en calidad de desconocida en el Servicio Médico Forense.
El asedio de “La Barredora”
De acuerdo con las líneas de investigación oficiales, Tabasco se ha convertido en el campo de batalla de la organización criminal conocida como “La Barredora”. Este grupo cobró relevancia bajo el mando de Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad Pública estatal, quien actualmente se encuentra recluido en el penal de máxima seguridad del Altiplano.
La situación de este grupo criminal es de particular interés para la justicia federal. Recientemente, se reportó la captura de “El Comandante Blas”, quien ha sido identificado por las autoridades como expolicía y presunto segundo al mando de “La Barredora”. Este golpe a la estructura delictiva coincide con la intensificación de las ejecuciones y el despliegue de mensajes en la entidad, un patrón de violencia que se ha mantenido al alza desde finales de 2023.
Contraste con la estrategia nacional
Estos eventos de violencia explícita en el sureste mexicano ocurren en un momento donde el Gobierno Federal defiende la efectividad de su estrategia de seguridad. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha anunciado recientemente una baja del 44% en el promedio diario de homicidios dolosos a nivel nacional, pasando de 86.9 casos al día en septiembre de 2024 a 48.8 en febrero de 2026.
Sin embargo, la realidad en Tabasco, marcada por el uso de la “nota roja” como herramienta de terrorismo psicológico, refleja la persistente dificultad para pacificar territorios donde el crimen organizado ha logrado penetrar estructuras de poder previas. Mientras las fuerzas federales mantienen su intervención, la Fiscalía General del Estado (FGET) continúa con el levantamiento de indicios para esclarecer esta jornada que ha devuelto el horror a las calles de Villahermosa.















