
La Fiscalía General de la República (FGR) anunció el desmantelamiento de una sofisticada organización delictiva denominada “El Caballito”, dedicada al lavado de dinero y la emisión de facturas por operaciones inexistentes. De acuerdo con el titular de la Fiscalía Especial en Investigación de Asuntos Relevantes, Ulises Lara, la red operaba mediante un esquema estructurado que permitía a empresas reales reducir artificialmente su carga impositiva a través de mecanismos de evasión diseñados en despachos propios.
Modus operandi: El uso de “empresas fachada”
La investigación reveló que los integrantes de esta agrupación constituían sociedades y asociaciones civiles utilizadas como fachadas para generar comprobantes fiscales falsos. A través de estas entidades, ingresaba flujo de dinero que posteriormente era distribuido bajo conceptos irreales, evitando así el pago de los impuestos correspondientes.
Hasta el momento, las autoridades han identificado a ocho personas detenidas presuntamente implicadas en estas actividades: Líderes: Maikol “N” y Salvador “N”. Integrantes: Laura Belén “N”, Luis “N”, Manuel “N”, Elda “N”, Montserrat “N” y Lilia “N”.

Aseguramientos y alcance interestatal
El operativo de la FGR, que incluyó múltiples seguimientos y labores de inteligencia, derivó en el aseguramiento de 11 domicilios, 14 vehículos y dos motocicletas. Además, se incautó una suma considerable en diversas monedas extranjeras, reflejando la complejidad de las operaciones:
- Un millón 90 mil 550 pesos mexicanos.
- 17 mil 945 dólares estadounidenses.
- 106 mil yenes, 1,700 libras esterlinas, 1,570 euros, además de soles peruanos y coronas danesas.
La red tenía presencia en estados clave para la actividad económica y donde también se han reportado operativos contra el crimen organizado, tales como Sinaloa, Sonora, Jalisco, Michoacán y Quintana Roo.

Este golpe a la delincuencia financiera se suma a los esfuerzos recientes de la administración federal por desmantelar redes de corrupción e impunidad en el país. Al igual que en operativos como la “Operación Enjambre” en Morelos —donde la FGR investiga el financiamiento ilícito y la infiltración en autoridades locales—, esta acción contra “El Caballito” busca debilitar la permisividad institucional y el poder económico de los grupos delictivos.
Según datos recientes, la estrategia de seguridad y el trabajo coordinado de los gabinetes de inteligencia han permitido una reducción sostenida en los delitos de alto impacto, enfocándose en la atención a las causas y la persecución de delitos financieros que asfixian el tejido social.














