
El Ministerio de Trabajo y Empleo de Brasil incorporó a la filial local del gigante chino de vehículos eléctricos BYD a la actualización del Registro de empleadores que hayan sometido a trabajadores a condiciones análogas a la esclavitud, conocido comúnmente como la ‘lista sucia’.
La medida se adopta un año y medio después de que BYD quedara envuelta en un escándalo laboral en Brasil, tras ser señalada por las autoridades como responsable directa de someter a trabajadores chinos a “condiciones análogas a la esclavitud” y “degradantes” durante las obras de construcción de su fábrica en el estado de Bahía.
En diciembre de 2025, el fabricante automotriz y sus contratistas acordaron con la Fiscalía del Trabajo de Brasil el pago de 40 millones de reales (7,5 millones de dólares) en indemnizaciones, pero ese pacto no anulaba el registro administrativo de la inspección laboral sin un acuerdo aparte con los inspectores, por lo que la empresa fue igualmente incluida en la ‘lista negra’.
La ‘lista sucia’ reúne a personas y empresas responsabilizadas administrativamente después de haber agotado su derecho de defensa en dos instancias, explican medios brasileños.
Una vez incluidos, los empleadores permanecen en el registro durante dos años, aunque pueden salir antes si firman un acuerdo de regularización y pasan a una lista de observación.
El registro no implica una sanción automática, pero sí funciona como referencia para instituciones financieras en sus evaluaciones de riesgo.
La nueva edición publicada por el Ministerio de Trabajo sumó 169 nombres a la lista, elevando el total a 613.















