
SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, Chiapas.- El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) se sumó al debate sobre la crisis de desapariciones en México con un fuerte llamado: las víctimas “no son un número a manosear en los medios de comunicación, sino personas con nombre, historia y vínculos”.
La declaración fue hecha por el capitán Marcos durante el encuentro Semillero Abril 2026 en el Cideci-Unitierra, justo cuando el país vive una fuerte controversia tras el anuncio del Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU de llevar el caso de México ante la Asamblea General.
El organismo internacional documentó 819 acciones urgentes entre 2012 y febrero de 2026 (el 38% del total global) y señaló indicios de desapariciones forzadas generalizadas que podrían constituir crímenes de lesa humanidad.
El gobierno de Claudia Sheinbaum rechazó el informe, calificándolo de “tendencioso”, mientras que la CNDH respaldó la postura oficial y la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México la consideró una oportunidad de diálogo.
Ante este escenario de fractura institucional, Marcos criticó que la lucha de los colectivos de búsqueda haya sido utilizada con fines político-partidistas y alertó sobre intentos de cooptación y silenciamiento.

“Solo cuando los movimientos tienen claridad sobre su historia y sus objetivos, no se rinden, no se venden y no claudican”, afirmó.
El líder zapatista recordó especialmente el caso de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, cuyos familiares continúan buscando a sus hijos más de una década después. La sala respondió con el grito: “26 de septiembre no se olvida, es de lucha combativa”.
Marcos también rechazó los llamados a la “unidad incondicional”, señalando que el verdadero común no es organizarse igual, sino compartir un mismo objetivo: “Muchas luchas, muchos combates y una sola batalla”.












