
SALTILLO, Coahuila.- El obispo emérito de Saltillo, Raúl Vera López, denunció que México se ha negado a enfrentar la grave crisis de desapariciones y ha permitido la participación de autoridades con la delincuencia organizada, contribuyendo a la perpetuación de la violencia en el país.
Tras una misa en el Santuario de Guadalupe, Vera López señaló que desde hace más de una década el Centro de Derechos Humanos Fray Juan de Larios ha documentado cientos de casos de desaparición forzada, principalmente en el noreste del país.
“Desde el 2010 empezamos a recibir a madres de desaparecidos de distintas partes del país. Cada día eran más abrumadoras las quejas de padres de familia a quienes les habían desaparecido sus hijos. Ahora estamos igual”, afirmó.
El obispo emérito criticó duramente a las autoridades, a las que llamó “miserables”, por hacer negocios con la delincuencia y convertirse en cómplices de los grupos criminales. También mencionó el caso de los migrantes centroamericanos que desaparecen en su paso por México.
Vera López destacó que la gran cantidad de fosas clandestinas encontradas en el país es un claro indicador de la permisividad y complicidad de las autoridades.
“El gobierno mexicano no ha enfrentado nunca esta realidad porque hay cómplices dentro de los gobiernos. Es un descaro en el que ellos actúan y obtienen ganancias”, expresó.
El religioso, a través del Centro de Derechos Humanos Fray Juan de Larios y ahora también en el Fray Bartolomé de las Casas en Chiapas, continúa documentando casos de desapariciones con patrones similares a los de hace más de una década.
Finalmente, Vera López concluyó que la corrupción provoca la falta de respeto a los derechos humanos y que México “debe dar la cara” ante la comunidad internacional, ya que “nosotros los estamos inculpando”.
















