
Un patrullero ruso de la clase Project 03160 Raptor, conocido comúnmente como “Raptor”, fue destruido el 7 de marzo frente a la costa de Crimea tras ser impactado por un dron kamikaze, según reportes difundidos en redes sociales y canales de monitoreo del conflicto. Ucrania podría ser el responsable del ataque por razones obvias.
De acuerdo con las informaciones iniciales, el dron cargado con explosivos impactó directamente contra la embarcación, provocando su destrucción. El incidente habría ocurrido en aguas cercanas a la península ocupada por Rusia, en una zona donde operan unidades de la Flota del Mar Negro de Rusia.
Los patrulleros Raptor son embarcaciones rápidas utilizadas para diversas misiones militares, entre ellas vigilancia costera, transporte de tropas, patrullaje de puertos y operaciones de fuerzas especiales. Su alta velocidad y maniobrabilidad los convierten en una herramienta frecuente en operaciones de seguridad marítima.

El ataque se suma a una serie de acciones con drones que Ucrania ha empleado durante la guerra para golpear objetivos navales rusos en el Mar Negro, una estrategia que ha permitido a Kyiv compensar su inferioridad en flota naval tradicional.
Desde el inicio del conflicto, drones aéreos y navales han sido utilizados para atacar buques, instalaciones militares y puertos controlados por Rusia en Crimea. Estas operaciones han obligado a Moscú a reforzar las defensas en la región y a redistribuir parte de sus activos navales.
Hasta el momento, las autoridades rusas no han emitido un comunicado oficial confirmando o desmintiendo la destrucción del patrullero. Sin embargo, analistas militares señalan que los ataques con drones continúan siendo una de las principales amenazas para la presencia naval rusa en el Mar Negro.















