
Los tradicionales teléfonos públicos de Brasil, conocidos como ‘orejones’, comenzarán a ser retirados de manera definitiva este año, lo que marca el fin de era de un mobiliario urbano que se transformó en símbolo del país sudamericano, reveló el portal G1.
De acuerdo con el extenso reporte, actualmente hay más de 33.000 teléfonos públicos activos, en tanto que otros 4.000 se encuentran en mantenimiento, pero su retiro total deberá culminar en 2028.
Los teléfonos públicos de Brasil empezaron a instalarse en 1971 y fueron obra del arquitecto chino-brasileño Chu Ming Silveira, quien diseñó una cabina externa en forma de una gran oreja que brindaba calidad acústica y evitaba que el ruido externo interfiriera en la llamada.
En poco tiempo se convirtió en un ícono brasileño, así como lo han sido las cabinas telefónicas callejeras para Reino Unido. El modelo incluso fue copiado luego en países como China, Mozambique y Perú.
Pero en los últimos años, la popularidad y facilidad de acceso a los teléfonos celulares hizo que los ‘orejones’ resultaran obsoletos, puesto que la gente ya casi no los usa. El año pasado, el Gobierno puso fin a las concesiones de servicio de telefonía fija de las cinco empresas que operaban estos dispositivos.
De esta forma, las compañías Algar, Claro, Oi, Sercomtel y Telefónica ya no están obligadas a mantener los teléfonos, los cuales dejarán de funcionar por completo y, por lo tanto, se convertirán en chatarra.















