
En la mañanera de este miércoles, la presidenta Claudia Sheinbaum fue tajante ante las presiones de Washington y confirmó que México continuará con los envíos petroleros a La Habana.
“El envío de petróleo a Cuba es por ayuda humanitaria y forma parte de la política exterior de México”, declaró la mandataria. Subrayó que las cantidades no rebasan las históricas y que todo se hace en el marco legal.
Cuando le preguntaron sobre las exigencias de Trump de que Venezuela corte lazos con Cuba, China y Rusia, Sheinbaum respondió sin titubear: “Cada país es soberano. La soberanía tiene que ver con la decisión de sus recursos naturales. No creo que una nación deba decidir sobre otra, por más pequeña o problemática que sea.”
El contexto lo hace más relevante: según el Financial Times, México ya saca a Venezuela como principal proveedor de petróleo de Cuba en 2025. Los envíos mexicanos representan el 44% del crudo que importa la isla, mientras Venezuela cayó al 34% tras reducirse más del 60% desde 2023, y sin retorno.
Y aquí viene lo más importante: Sheinbaum adelantó que México podría convertirse en un proveedor AÚN MÁS IMPORTANTE si Trump fuerza a Venezuela a asociarse exclusivamente con Estados Unidos para el petróleo.
México le envía aproximadamente 17,000 barriles diarios valorados en unos $400 millones de dólares anuales.













