
ENSENADA – Ha sido un amanecer violento en el municipio de Tijuana, Baja California, pues han sido reportados dos cadáveres que fueron lanzados a la vía pública, uno de estos al parecer fue descuartizado, así como una cabeza humana en el interior de una hielera a la que agregaron un narcomensaje.
Los hechos acontecieron ayer domingo 14 de diciembre en varios puntos de dicha ciudad fronteriza, donde por el momento no se tienen informes de personas detenidas por estos acontecimientos.
Tomando reportes de los medios locales, el primer caso aconteció durante la madrugada en la colonia Camino Verde, en la calle Río Nuevo, en la delegación Sánchez Taboada.
Los cuerpos mostraban signos de violencia: uno estaba envuelto en una sábana blanca y tenía sus dos brazos atados; el otro, en una lona, y al parecer había sido cortado.
Se conoce de testigos que se movilizaron en dos vehículos y que huyeron tras dejar los cuerpos.
En el segundo caso, fue el hallazgo de una cabeza humana dentro de una hielera, junto con un presunto mensaje en una cartulina verde en el que aparecían distintas amenazas.
Lo anterior pasa debajo de un puente en la colonia Francisco Villa, en la parte que cruza el libramiento Salvador Rosas Magallón, de acuerdo al reporte oficial realizado alrededor de las 03:30 horas. Aún se desconoce la identidad de esta persona.
En mayores detalles divulgados a la prensa, trascendió que el “narcomensaje” estaba dirigido al general Laureano Carrillo Rodríguez, titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Baja California, aunque esto no ha sido confirmado de manera oficial por el Estado.
Por su parte, Semanario Zeta consignó que en la cartulina decía: “General Laureano Carrillo FESC apoya o es cómplise de Cristian Lugo? Ya que es bien sabido que está bajo las órdenes del cabezón (Aquiles y Rana) y aún así usted permite que usen su grupo de inteligencia para atacar carteles contrarios será que usted también recibe dinero del que agarre el (Sic)”.
De acuerdo a otros medios locales, al secretario al parecer se le envuelve que una parte de las fuerzas estatales de la dependencia trabaja para una organización criminal, y que supuestamente dicha sociedad es para atacar grupos contrarios.
Los casos han sido atendidos por autoridades de la Fiscalía General del Estado de Baja California (FGE), para las debidas investigaciones.













