
Bloomberg informa que en la entrada norte del Bósforo ocurrió una explosión en el petrolero Kairos, que transporta petróleo ruso y está sancionado por la UE y Reino Unido. Se desató un incendio a bordo, y para evacuar a los 25 miembros de la tripulación se enviaron remolcadores de rescate y barcos de la guardia costera, ya que los daños podrían provocar su hundimiento.
La administración marítima turca declaró que la causa fue una “acción externa”, y los agentes portuarios sospechan que fue una mina.

Al mismo tiempo, según Reuters, otro petrolero de la flota sombra, Virat, sufrió otra explosión en el Mar Negro.

Ambos barcos trabajaban anteriormente con petróleo ruso, y las explosiones ocurrieron mientras estaban en una zona de navegación activa cerca de las costas de Turquía.














