
La zona sur de Sinaloa se ha convertido en un punto crítico de inseguridad. En el municipio de Escuinapa, una serie de choques armados movilizó a las autoridades federales, culminando con el hallazgo de cuerpos desmembrados acompañados de una manta con un narcomensaje. Estos hechos reflejan la cruda realidad de una entidad considerada históricamente como la “cuna y escuela” del narcotráfico en México.
Escuinapa: Entre el apoyo aéreo y explosivos
La violencia escaló la noche del martes 25, cuando efectivos del Ejército y la Guardia Nacional se enfrentaron a grupos armados en una refriega que se extendió desde el casco urbano hasta la zona rural. La gravedad del conflicto obligó al despliegue de apoyo aéreo para contener a los agresores; en el intercambio de disparos, se reportó un militar herido.
Además de la parálisis del municipio por los bloqueos y enfrentamientos, las fuerzas federales aseguraron un artefacto explosivo artesanal abandonado en el malecón de Escuinapa. Aunque apenas el fin de semana pasado se logró la captura de 18 personas armadas con un arsenal de más de 2,500 cartuchos, en esta última jornada de combates no se reportaron detenidos.
Culiacán: Ejecuciones y ataques a inmuebles
La capital del estado no escapa a la ola de violencia. En la comunidad rural de Tepuche, al norte de Culiacán, fueron abandonados dos cuerpos sin vida en la cancha de la sindicatura, justo frente a un banco del Bienestar. A pesar de que los vecinos reportaron los disparos desde la madrugada del martes, las autoridades confirmaron el hallazgo hasta la mañana siguiente.
En la zona urbana de Culiacán, los ataques a propiedades continúan:
Colonia Las Quintas: Un local comercial fue blanco de ataques por segundo día consecutivo, siendo incendiado por sujetos armados ayer.
Colonia Hidalgo: Esta madrugada se registró un nuevo atentado contra una clínica médica, elevando la tensión en los servicios de emergencia de la ciudad.
El contraste de las cifras
Estos hechos ocurren en un contexto donde el Gobierno Federal asegura que la estrategia de seguridad está dando resultados, reportando una baja del 44% en el homicidio doloso a nivel nacional entre septiembre de 2024 y febrero de 2026. Sin embargo, la realidad en Sinaloa parece distar de las métricas de pacificación, pues la entidad sigue enfrentando una “realidad de narcotráfico” que deforma las socializaciones mediante el uso constante de la violencia y la impunidad.














