
El entrenamiento de la tripulación del nuevo obús autopropulsado 2S22 Bohdana de 155 mm marca un hito en la maduración de la industria de defensa ucraniana, que en 2026 ya cubre más del 50% de las necesidades de equipamiento de sus fuerzas armadas. Esta versión del Bohdana, montada sobre un chasis Tatra Force 8×8 con cabina blindada de origen checo, ejemplifica el éxito de los modelos de coproducción con socios europeos para integrar tecnología avanzada en plataformas locales.
Protección multicapa ante la amenaza de drones
Una de las características más críticas observadas en el entrenamiento de la 42.ª Brigada Mecanizada Independiente es la implementación de redes de protección adicional no solo en la cabina, sino también en la sección de artillería, protegiendo el cañón y los compartimentos de munición.
Esta medida responde a una necesidad táctica imperante: en 2026, Ucrania enfrenta más de 600 ataques de drones diarios, y la saturación de sistemas no tripulados ha convertido el movimiento en el frente en una actividad extremadamente peligrosa. La adición de estas “armaduras anti-drones” o redes está diseñada para detonar municiones merodeadoras (como los FPV) antes de que alcancen componentes críticos, una adaptación que se ha vuelto un estándar de supervivencia en las formaciones ucraniana.
Autonomía y letalidad distribuida

El entrenamiento de estas tripulaciones no se limita al manejo del obús, sino que se integra en una doctrina de decentralización de responsabilidades. A diferencia de los modelos más centralizados, las brigadas ucranianas en 2026 operan bajo la premisa de la autosuficiencia.
Fusión inteligencia-fuego: Las unidades de artillería como las de la 42.ª Brigada actúan en red, utilizando drones de reconocimiento orgánicos para identificar objetivos y cerrar sus propios “kill chains” de manera independiente.
Movilidad táctica: El uso del chasis Tatra 8×8 permite una rápida entrada y salida de posición (tácticas de shoot-and-scoot), esencial para evadir el fuego de contrabatería y la vigilancia persistente de los UAV enemigos.
Un activo estratégico para 2026
El despliegue de sistemas como el Bohdana es parte fundamental del objetivo estratégico de Ucrania para este año: infligir costes desproporcionados a las fuerzas de ocupación.

Con una capacidad de producción industrial que se ha multiplicado por 50 desde el inicio de la invasión, la base industrial ucraniana se ha transformado de un pasivo en un activo de seguridad para toda Europa, permitiendo que unidades como la 42.ª Brigada cuenten con artillería moderna, móvil y protegida.
















