
CIUDAD DE MÉXICO – Un reporte de inteligencia de fuentes norteamericanas de alto nivel, al que tuvo acceso Proceso, describe un escenario inusual en el corazón político de Sinaloa: el gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, estaría resguardado dentro del Palacio de Gobierno estatal bajo un esquema de vigilancia aérea permanente.
De acuerdo con el documento, fechado el 11 de mayo, Rocha Moya se encontraría en el área de la azotea del inmueble, con un cuadro clínico asociado a una afección respiratoria derivada de un debilitamiento inmunológico. Aunque no ofrece precisión absoluta sobre su ubicación interna, el reporte insiste en su permanencia dentro del complejo gubernamental.
El elemento más delicado del informe es el dispositivo de observación que lo rodea: un helicóptero ligero —identificado como un modelo tipo “Little Bird”, usado en operaciones especiales— realiza órbitas continuas, mientras que al menos seis drones realizan sobrevuelos recurrentes, especialmente durante la noche.

Este patrón de vigilancia —órbitas cerradas y cobertura permanente— no corresponde a patrullaje convencional, sino a un esquema de “vigilancia estratégica y disuasión aérea”, según el documento.
El reporte también menciona movimientos en el entorno político cercano. El senador Enrique Inzunza Cázarez habría sido ubicado en Badiraguato, en una vivienda con características de resguardo reforzado, mientras que miembros de su familia habrían modificado abruptamente sus rutinas.Proceso resguarda la identidad de las fuentes que sustentan esta información. Sin embargo, la consistencia técnica y operativa del documento permite sostener que Culiacán vive bajo un episodio de observación estratégica inusual, cuyo alcance político aún está por definirse.












