
CIUDAD DE MÉXICO – El caso del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien pidió licencia tras ser acusado en Estados Unidos por presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa, fue prácticamente evitado durante el Congreso Extraordinario de Morena.
Ni en el orden del día ni en los discursos principales se mencionó el nombre del mandatario sinaloense. La nueva dirigente nacional, Ariadna Montiel Reyes, tampoco hizo referencia directa a Rocha durante su mensaje, ni se sumó a los coros de apoyo que surgieron desde la delegación de Sinaloa.
“Respecto a los recientes acontecimientos, manifestamos que estamos siempre del lado de la justicia y la honestidad, pero rechazamos la hipocresía de quienes lanzan acusaciones con fines políticos para abrir la puerta a la injerencia extranjera”, señaló Montiel de manera indirecta.
Mientras tanto, los congresistas de Sinaloa corearon en varias ocasiones “¡Rocha, Rocha! ¡Moya, Moya!”, pero este respaldo no fue secundado por el resto de los más de mil 800 delegados ni por el presidium. A diferencia de los gritos a favor de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum, que sí fueron coreados por todo el auditorio.
Personajes como Gerardo Fernández Noroña y la senadora Malú Micher expresaron de forma personal su apoyo a Rocha. Noroña aseguró confiar en su inocencia, mientras que Micher se dijo “muy orgullosa” de él. Sin embargo, este respaldo no trascendió al pleno del congreso.
Rubén Rocha Moya no asistió al evento. Según explicó Noroña, había sido invitado en su calidad de gobernador, cargo que actualmente ostenta con licencia.












