
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, reveló que su país ha comenzado a desplegar equipos especializados en defensa antidrones en Qatar, los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, con el objetivo de ayudar a esos países a enfrentar los ataques con drones suicidas iraníes tipo Shahed.
Según explicó el mandatario, tres equipos de especialistas ucranianos ya están en camino hacia esos países del Golfo, donde compartirán su experiencia en la interceptación de drones y colaborarán en la implementación de sistemas de defensa aérea contra este tipo de amenazas.
Ucrania se ha convertido en uno de los países con mayor experiencia en la neutralización de drones Shahed, ya que Rusia ha utilizado masivamente este armamento iraní durante la guerra iniciada en 2022. Gracias a ello, el ejército ucraniano ha desarrollado interceptores de drones de bajo costo y unidades móviles especializadas, capaces de derribar estos aparatos sin recurrir a misiles antiaéreos extremadamente caros.
Además del despliegue en los países del Golfo, otro equipo ucraniano ya fue enviado previamente a Jordania, donde colabora en la protección de una base militar estadounidense frente a posibles ataques con drones iraníes en la región.
Zelensky también indicó que varios países —entre ellos naciones europeas, Estados Unidos y aliados de Medio Oriente— han solicitado a Kyiv compartir su experiencia en la lucha contra este tipo de drones, que se han convertido en una de las principales armas utilizadas en los conflictos actuales.
El presidente ucraniano señaló que este tipo de cooperación militar también podría incluir acuerdos de intercambio. Ucrania busca recibir más misiles para sistemas de defensa Patriot, considerados clave para interceptar misiles balísticos rusos, a cambio de su tecnología y conocimiento en defensa contra drones.
El despliegue refleja cómo la experiencia adquirida por Ucrania durante la guerra con Rusia está comenzando a ser utilizada en otros escenarios de tensión internacional, especialmente en Medio Oriente, donde los drones iraníes se han convertido en una amenaza creciente para bases militares y aliados de Estados Unidos en la región.















