
GUADALAJARA, Jalisco.- La comunidad wixárika de Taatikie, San Andrés Cohamiata, en el municipio de Mezquitic, se declaró en alerta máxima ante la incursión de grupos armados del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) que, según denunciaron, operan desde hace dos semanas en su territorio.
La comunidad, uno de los principales centros ceremoniales y políticos del pueblo wixárika en la Sierra Madre Occidental, cuenta con aproximadamente 1.300 habitantes y alberga el Tukipa (su centro ceremonial) y las autoridades tradicionales que mantienen un sistema de gobierno autónomo.
De acuerdo con un pronunciamiento público de comuneros y comuneras, hombres armados provenientes de Nayarit han instalado campamentos en al menos seis puntos de la comunidad y se han identificado como integrantes del CJNG.
Los pobladores denunciaron que los grupos armados han amenazado y despojado a sus autoridades tradicionales. Un habitante que pidió anonimato por temor a represalias relató que el delegado comunal fue citado por hombres armados y obligado a entregar dinero.
“Sabemos que nosotros como pueblos originarios nos regimos bajo usos y costumbres, siempre exigiendo e implementando la paz en la comunidad. Nuestro trabajo nada tiene que ver con la gente armada. Es una situación muy lamentable”, expresó.
Ante el avance de la inseguridad, la comunidad envió oficios a la presidenta Claudia Sheinbaum, al gobernador de Jalisco Pablo Lemus, al secretario de Seguridad Omar García Harfuch y a la secretaria de Gobernación Rosa Icela Rodríguez, solicitando el despliegue de la Guardia Nacional y corporaciones estatales.
Sin embargo, hasta el momento no han recibido una respuesta efectiva. “No hemos tenido una respuesta contundente. A estas fechas ya hay amenazas contra las autoridades y contra toda la comunidad”, lamentaron.
Las autoridades tradicionales emitieron un pronunciamiento y realizaron una protesta pacífica para exigir la intervención inmediata de los tres niveles de gobierno, advirtiendo que la permanencia de los grupos armados incrementa el riesgo de violencia en la región norte de Jalisco.













