
CUERNAVACA – Alejandro y Daniela, ambos de Morelos —ella embarazada—, se encuentran varados en Kuala Lumpur, Malasia, después de la cancelación masiva de vuelos en Dubái, en medio de la creciente tensión bélica que atraviesa Medio Oriente, que frustró su retorno a Europa y después a México.
La pareja había salido de Bangkok y tenía en sus planes hacer escala en Kuala Lumpur para volar a Dubái y continuar a Barcelona.
“De repente, todos los vuelos en Dubái fueron cancelados, tanto de llegada como de salida. Entonces se quedaron atorados en Kuala Lumpur”, relató Adriana Mujica Murias, periodista, feminista y activista, madre de Daniela.
A pesar que Malasia no es zona de conflicto, la suspensión de vuelos en el Golfo perjudica las rutas internacionales. “Aunque no es directamente la zona de conflicto, está afectando porque no hay vuelos. No hay opciones”, explicó.
Mujica Murias manifestó que logró comunicarse con Vanesa Calva, directora de Protección Consular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, quien “nos contactó con la Embajada de México en Malasia”.
Desde la embajada, cuenta, le indicaron a su hija que permanecieran en el aeropuerto “a ver qué vuelo conseguían”. “Que quizá vía Pacífico, dándole la vuelta por China, Japón, etcétera, en unos cinco días podrían conseguirlo”, agregó.
“Me parece grave. Las embajadas, al menos, tienen agencias de viajes con las que pueden hacer estas gestiones”, añadió. Identificó como interlocutor a “el licenciado Juan Carlos, de la Embajada de México en Malasia”, quien no proporcionó su apellido, pero realizó la llamada desde el número que inicia con +60 12 y con terminación 7039.
Visa canadiense y negativa de gestión
La pareja cuenta con visa canadiense aprobada, aunque no estampada en el pasaporte, lo que podría abrir una ruta alterna. “Si ya tienen la visa aprobada, la Embajada de México podría hablar con la canadiense para que les pusieran el sello y pudieran viajar por esa vía”, dijo la madre.
La respuesta fue negativa: “No, ahí sí es muy difícil. No podemos hacer nada porque los canadienses ni siquiera los dejarían subir al avión sin la visa en el pasaporte”.
“Entonces no entiendo la función de este hombre. Sé lo que una embajada puede hacer. Lo han hecho miles de veces. No sé si es ignorancia, falta de voluntad política o de sensibilidad”, cuestionó.

Surge preocupación ante posible escalada del conflicto
Más allá de los vuelos cancelados, la madre teme que la confrontación en Medio Oriente escale y afecte a su hija y yerno. “Sí, por supuesto. Las cosas pueden escalar hasta quién sabe dónde, incluso a una tercera guerra mundial”.
La ONU ha hecho llamados al cese del fuego, pero la madre advierte que el conflicto podría intensificarse si no hay contención internacional.
Hizo un llamado directo a autoridades federales y estatales: “Que se muevan por su ciudadanía. Una embajada puede hacer muchas gestiones: con agencias de viajes o aerolíneas. No pedimos boletos gratuitos, solo que los ayuden a conseguir espacio en un vuelo, que ellos pagarán”.












