
El periodista Mario Vallejo, informa que el petrolero ruso SEA HORSE que navega por el Atlántico cargado con cerca de 200.000 barriles de combustible, en lo que sería una nueva operación para abastecer a Cuba en medio del cerco energético que enfrenta la isla. El movimiento ha vuelto a poner en relieve de tensión el tablero geopolítico en un momento crítico para el suministro interno de la isla.
Datos de inteligencia marítima reportan que el cargamento posiblemente sea diésel ruso transferido en alta mar, una práctica cada vez más empleada para la evasión de controles y diluir trazabilidad. El patrón recuerda otras operaciones recientes con buques que han utilizado rutas indirectas, cambios de destino AIS y transferencias ship-to-ship para llegar al Caribe.
“El punto clave no es solo el barco, sino el contexto: Cuba vive una de sus peores crisis energéticas en décadas, con apagones prolongados, transporte colapsado y dependencia creciente de cargamentos externos. Cada envío de combustible se convierte en una jugada estratégica con implicaciones políticas y humanitarias”, agrega Vallejo.
Si el SEA HORSE confirma destino en puertos cubanos, no sería solo un suministro más: sería una prueba directa al sistema de sanciones y monitoreo marítimo en el Caribe. La ruta del buque se ha convertido en un termómetro del pulso entre Moscú, La Habana y Washington, agrega en su reporte.
















