Tanto el autoaislamiento como la reapertura económica y social son periodos de estrés para nuestros perros y gatos, que pueden generar trastornos de ansiedad y depresión que deben ser identificados y tratados

Los cambios en los hábitos de vida, ocio y alimentación que están sufriendo nuestras mascotas desde hace varios meses, pueden provocar cuadros de ansiedad o depresión que no deben ser ignorados por sus dueños. Como parte de la familia, es importante cuidar la salud emocional de nuestras mascotas.

Sin duda, el autoaislamiento aumentó el tiempo que pasamos con nuestras mascotas y cambió muchas de sus rutinas, especialmente de las que viven en departamentos o con muchas personas en el hogar. Por eso es fundamental detectar las señales de estrés, al mismo tiempo que evitar un apego excesivo para que no sufran cuando los dueños se ausenten.

Para lograr que tanto el autoaislamiento como la reapertura sean más llevaderas, los expertos de Purina resaltan que “es fundamental vigilar y reaccionar a tiempo ante los signos de aburrimiento de los perros, como las travesuras, los ladridos excesivos, la masticación, los arañazos y la búsqueda de atención. Otros signos visibles en una mascota que pueden alertar sobre su ansiedad, son los ladridos o lamidas excesivas, la pérdida de apetito o pedir comida frecuentemente, correr en círculos o esconderse, morder o estar notablemente más agresivos. En nuestra cuenta de Instagram @purina_cam, los dueños de mascotas podrán encontrar tips para combatir esta ansiedad y tener a nuestros animales entretenidos”, señala Renata Silveira, doctora en medicina veterinaria y Pet Partnership Manager de Nestlé Purina.

Algunos consejos básicos

Para evitar la ansiedad y la depresión en perros y gatos es importante seguir la rutina que ocupaban antes del autoaislamiento. Las medidas más básicas son ofrecerles la misma cantidad de comida a su hora habitual, dejarlos solos en espacios seguros dentro del hogar por un tiempo, alejados de estímulos para que puedan descansar, sin olvidarnos de jugar o tener tiempo de actividad física con ellos, además de ofrecer mucha agua fresca durante el día para garantizar su hidratación.

Los niños son excelentes compañeros para mantener a sus mascotas distraídas y activas, pero es importante que éstas tengan su momento de descanso a solas para que esta interacción constante no les genere ansiedad.

“Es muy importante tener en cuenta que los animales son muy sensitivos, y si las personas de la casa se encuentran estresadas o deprimidas, es muy probable que las mascotas también lo estén, así que antes de tratar de reducir el estrés de una mascota, se deben hacer ejercicios de meditación o de respiración en familia, para sentirse todos más relajados”, agrega Silveira.

Algunos consejos para reducir el estrés de nuestros perros son:

Entretenimiento:

  • Los perros más activos son los que más se aburren durante el autoaislamiento y los que más necesitan que jueguen con él. Algunas actividades que se pueden realizar para que se mantenga entretenido y contento son los ejercicios de búsqueda, escondiéndose las personas por la casa o haciendo que busquen y encuentren sus snacks favoritos para motivar su olfato, su oído y su gusto, también se puede comprar algún juguete nuevo o jugar a lanzar una pelota y que la traiga de vuelta.
  • Mantener a los perros ocupados mentalmente es esencial para que no se sientan estresados, así que se pueden desarrollar actividades retadoras como dificultar el acceso a un juguete o a un snack mediante obstáculos que deba sortear.
  • Los paseos cortos fuera y dentro de la casa y algunos ejercicios pueden ayudar a mejorar su bienestar físico y emocial.

Adiestramiento:

  • La cuarentena puede convertirse en el periodo perfecto para adiestrar a un perro en algunas actividades básicas relacionadas con la higiene de la casa, como hacer sus necesidades en el lugar adecuado o dormir en su cama, no en un sofá o con sus dueños.

El caso de los gatos

Por su forma de ser y su costumbre a estar muchas horas solos, los gatos están viviendo este autoaislamiento de una manera diferente, y es que con este cambio de hábitos los gatos identifican una pérdida de control sobre el territorio.

“En el caso de los gatos, algunos signos particulares de cambio de comportamiento que pueden significar estrés son la huida, la inmovilidad, la hipervigilancia, la agresividad, cambios en la vocalización, aumento o disminución del autolavado, hiperactividad y búsqueda de atención, cambios en el apetito, hacer sus necesidades fuera de la bandeja, el aumento o descenso de horas de sueño o mantenerse durante mucho tiempo en una postura agazapada.

Algunos consejos para reducir el estrés de nuestros gatos son:

Respetar su soledad:

  • Dejar una habitación vacía, para que pueda estar solo y tranquilo, como haría en un día normal, y si hay niños en la casa, es importante supervisar y limitar su juego con el gato.
  • Construirle una zona de refugio donde ocultarse cuando lo desee.
  • No tocarlo si identificamos que se encuentra nervioso o si él no lo pide.

Juegos:

  • Establece una rutina de juegos, con horarios definidos. Utiliza alguna bola de lana o cuerdas para hacerlo correr y agudizar sus reflejos, además de gastar energías.

Por último, y de cara al proceso de reapertura es importante preparar la casa para que la mascota se encuentre lo más confortable posible cuando su dueño deba empezar a pasar más tiempo fuera de ella.

“Comenzar a salir más a menudo y por espacios de tiempo cortos que iremos ampliando sucesivamente puede ayudar a que las mascotas se acostumbren a estar a solas en el hogar.

También dejar la televisión encendida o la radio pueden ayudar a sentirse acompañados durante ese periodo”, señala Renata Silveira, Pet Partnership Manager de Nestlé Purina.

“Mantener sus juguetes o un hueso con sabor para morder al alcance mientras no estemos en el hogar, además de procurar que sus platos de comida y agua estén siempre provistos facilitará muchísimo el regreso a la normalidad de nuestras mascotas”, concluye Silveira.