La Organización de las Naciones Unidas expresó su preocupación y denunció el aumento de asesinatos de defensores de los derechos humanos en Colombia en 2019.

La ONU exigió al gobierno que investigue todos los casos, que llegan a más de un centenar y los han catalogado como un ataque a la democracia.

“Estamos profundamente preocupados por el significativo número de defensores y defensoras de derechos humanos que han sido asesinados en Colombia durante el año 2019. Según nuestros registros 107 activistas fueron asesinados el año pasado, y nuestro personal en Colombia todavía está en el proceso de verificar 13 casos adicionales reportados durante 2019, que si se confirman, aumentaría el total anual a 120 asesinatos”, dijo Marta Hurtado, vocera de la Oficina del Alto Comisionado de derechos humanos de la ONU.

Hurtado explicó que las principales víctimas son líderes indígenas, en especial de comunidades afrocolombianas.

La oficina de la ONU subrayó que el aumento de este tipo de asesinatos desde 2018 (115 asesinatos), se está convirtiendo en una tendencia que continúa en este 2020. Solo en los primeros 13 días de este año se han reportado diez activistas de derechos humanos asesinados.

“Algo muy malo está sucediendo ahí y el gobierno necesita tomar medidas” aseveró un vocero de la organización.

Por su parte Emilio Archila, consejero presidencial para la estabilización y consolidación del país suramericano, argumentó que la protección de líderes es una de las prioridades del presidente Iván Duque, “lo ha señalado en repetidas oportunidades, la semana pasada estuvo reunida la Comisión Nacional de Garantías de Seguridad y estuvimos analizando todas las condiciones que hay para seguir trabajando en esa en esa dirección”.

A través de un comunicado de prensa la ONU también solicitó a las autoridades de Colombia un “extenuante esfuerzo” para prevenir estos ataques, para investigar “todos y cada uno de los casos y enjuiciar a los responsables de estas violaciones”, en lo que calificó de “ciclo vicioso y endémico de violencia e impunidad”.

Según los datos de la ONU 25 provincias han sigo afectadas, pero más de la mitad de los asesinatos se registraron en zonas rurales (98%) como Antioquia, Arauca, Cauca y Caquetá donde operan grupos armados.