Jorge Estrada: Mi solidaridad con la hija de Víctor H. Tinoco: ¿Insensibilidad o perversidad?

Jorge Estrada, empresario nicaragüense y analista político.

No creo que exista la mas mínima coincidencia ideológica entre el ex vice-canciller Víctor Hugo Tino y mi persona. Pero sí tenemos dos cosas en común: 1) somos nicaragüenses, y; 2) ambos luchamos contra el régimen represivo de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

He visto con mucho pesar como la hija del señor Tinoco, Cristian ya en una fase terminal de cáncer, suplica a los que tienen el poder en Nicaragua, que ella, pueda ver a su padre, encarcelado, arbitraria e injustamente.

El drama que vive Cristian la hija del renombrado líder político del MRS es un caso que nos causa demasiada pesadumbre, dolor y nos invita a la solidaridad y la empatía.

¿Pero, qué podemos hacer los que nos vemos obligados a estar en la acera de la oposición y sentir que injusticia tras injusticia se van acumulando, y los Ortega Murillo no se conmueven ante tal hecho de dolor?

¿Y no es que Daniel Ortega tiene muchos hijos y no es capaz de conmoverse? ¿Y qué sucede con los hijos del tirano que no pueden decirle a su padre: mirá, papa: tené un poquito de compasión?
En fin, confiemos que el desenlace sea mucho mejor de lo que podamos esperar. De todas maneras, cualquier camino para Cristian Tinoco es grande y maravilloso, pues si ella no logra superar esta triste situación, será recibida por nuestro Dios que la acogerá con infinito amor. Porque el cielo es para los buenos.

En cambio, Daniel Ortega y su esposa, que tanto daño y males le han causado a la inmensa mayoría de los nicaragüenses, irán al infierno a pagar por todos sus males por los siglos de los siglos. Y con ellos, van a arrastrar a sus hijos a quienes pudieron salvar de esta tragedia, pero no lo hicieron. Y más bien, los hicieron a todos igualitos a ellos: personas también hechas para el mal, la perversión, la mentira, la codicia y el terror.

Hija d Victor Hugo Tinoco, pidiendo la libertad de su padre, pero agentes policiales sandinistas impiden su paso siquiera a acercarse a las instalaciones de el Chipote.

Solo esperemos que Cristian, que está sufriendo mucho, pueda ver a su padre, antes que lo peor le acontezca.

Pero, parece que en esa familia está ausente la sensibilidad, la compasión y la solidaridad. Ellos solo sienten por aquellos serviles que les doblan el cuello y les obedecen ciegamente. Parece que en esa familia no hay sentimientos nobles; parece que en esa familia solo se han acostumbrado a matar, robar, calumniar y atropellar a todo aquel que piensa distinto a ellos.

¡Qué triste que, en la Nicaragua de gente noble, tengamos unos gobernantes así, de esa calaña, de esta especie sangrienta y perversa!

Alzo mi voz. Reclamo un poco de compasión para una mujer ya casi vencida por el cáncer. Y pido que se exija, ya no por humanitarismo, porque sabemos que no lo hay ahí ni lo habrá, que se le cumpla un último deseo a esa muchacha que pide ver a su padre ausente, a su padre encarcelado, a su padre lejano.

Mi solidaridad con ella y su causa justa y noble.

Mi demanda y reclamo para que los tiranos sandinistas dejen de seguir causándonos tanto dolor, sufrimiento y penas a los nicaragüenses.

¿Cómo los vamos a querer así si son tan crueles y despiadados?

Pido a Dios haga justicia para todos. Y que sea pronto.