Análisis: Derrotados los Ortega Murillo

Una protesta opositora impedida por el régimen sandinista con armas de guerra.

Voceros del régimen declaran victorioso al matrimonio presidencial, sin embargo las maniobras electorales, nombramiento de magistrados y reformas a la ley para aumentar el control del FSLN, evidencian que Daniel Ortega y su señora están claros que no alcanzan la mayoría de votos.

Propagandistas del gobierno publican acerca de construcciones y programas de asistencia social que, según ellos, tiene maravillada y agradecida a la población pobre; encuestadoras contratadas muestran estadísticas que reflejan aceptación de la mayoría de nicaragüenses.

Los del gobierno declaran que “este país es de los mejores del mundo, lleno de amor, paz, con la bendición de dios que ha puesto al comandante y la compañera al mando de este pueblo”, y lo repiten en todo momento en actos donde escuchan las canciones de los cantautores Mejía Godoy a quienes llaman “traidores”.

Aun cuando la vicepresidenta ha trabajado mucho para alcanzar y sostener el poder absoluto, su discurso y actos no logran la aceptación de la mayoría, siquiera en el partido que dominan verticalmente. La alaban quienes reciben beneficios.

Esa concepción política y mecanismo de dominio de los Ortega Murillo no les ha fortalecido, la gente desprecia ver la corrupción de personajes de los escenarios del poder político económico, mercenarios considerados exitosos, miles de dólares que se embolsan ellos mientras los billetes no ajustan o han disminuido para los gastos del hogar.

La mayoría de nicaragüenses condena la represión ordenada en la cual asesinaron a civiles desarmados y han encarcelado y torturado a cientos de personas inocentes de los cargos que les imputan.

No basta con que construyan infraestructura, parques para distracción y comercio, que les lleven fiestas y regalos a los pobres, que sean gratuitas la educación y la atención de salud aun deficientes, la gente rechaza que las “masas revolucionarias” repriman por orden de Daniel y Rosario.

Los del FSLN no lograron construir el nuevo sistema político nacional, ese que demanda la sociedad que desea justicia, democracia, honradez, crecimiento económico, y libertad.

Si realizan elecciones libres las pierden los Ortega Murillo.