Yasser Morazán escribe críticas a cúpula empresarial nicaragüense que discrimina a movimientos sociales

Redacción tomada del perfil del bloguero Yasser Morazán, donde habla sobre Zayda Hernández y alerta al pueblo verdadero de corazón Azul y Blanco, a no dejarse engañar por empresarios que negocian con el dictador sandinista Daniel Ortega.

Lo titula: No sea la próxima Zayda Hernández.

A finales del año pasado tuve la oportunidad de conocer a Zayda, debo confesar que siento especial interés y admiración por personas políticamente incorrectas, por aquellas que van contra corriente y viven su libertad en la cotidianidad. Zayda es una chavala amada por unos y odiada por otros, tanto así, que se convirtió en una paria para la extinta Alianza, quedando excluida de las “negociaciones” por no alinearse y someterse a la agenda impuesta por los empresarios.

Me contó sobre sus ganas de regresar a Nicaragua para sumarse a las protestas, incluso, me invitó a cruzar juntos la frontera, sin embargo siempre lo tuve claro y le dije: -Sino sos empresaria, no estás a salvo. La desaparición forzada de Zayda se suma a una larga lista de voces incómodas encarceladas como Medardo y Edwin, exiliadas como Lesther y Silvio Báez, invisibilizadas como el Movemiento Campesino y los Movimientos Universitarios disidentes, o excluidas como las Madres de Abril o víctimas directas de la represión. El secuestro de Zayda nos debe servir para reflexionar y reconocer la naturaleza clasista del régimen, capturar a cierto sector social (Campesinos, jóvenes, universitarios, activistas, etc.) mientras platica con otros, sus amigos los empresarios, quienes casualmente si pueden salir y entrar de Nicaragua cuantas veces quieran, o no ser golpeados y encarcelados en medio de protestas, a cambio de no convocar a un paro nacional.

Unos ponen la sangre, heridos, mutilados, torturados y asesinados, mientras otros ponen las ideas “ilustres” en el pacto. Los pobres de un lado y del otro, se usan para matar en nombre de quienes se sienten sus amos. Los usan y los excluyen. Ambos dicen representarnos, pero sin escucharnos. La única diferencia es que unos se visten de rojo y negro, y los otros de azul y blanco.

El arresto de Zayda es un claro ejemplo de que los métodos tradicionales de protesta solamente nos ponen en una situación de vulnerabilidad frente al poder. Por eso insistiré en los métodos de desobediencia civil, para resistir sin morir. Mientras tanto mi recomendación para quienes están en Nicaragua es…

1. Reconozca la naturaleza violenta del régimen. Cuídese!
2. Baje el perfil público y mediático.
3. Aumente los métodos de lucha pacíficos y anónimos.
4. La clandestinidad es su nueva fortaleza.
5. Exija a la Alianza convocar un paro nacional.
6. Espere convocatorias nacionales de paro escolar.
7. Espere convocatorias formales de paro fiscal.
8. No compre en negocios sapos.
9. No participe en eventos estatales.
10. Siga denunciando en redes sociales.