El Ex Grandes Ligas y sandinista fanático Everth Cabrera, tiene claramente problemas con el alcohol y las drogas.

El ex Grandes Ligas y reconocido militante del dictatorial Frente Sandinista (FSLN), Everth Cabrera, de 33 años, nuevamente es noticia, tras un escándalo ocurrido el pasado miércoles 16 de septiembre en la Iglesia de Santa Ana, en el municipio de Nandaime, de donde es originario.

Cabrera, quien de manera clara tiene problemas mentales producto de sus adicciones, llegó a la parroquia, se acostó frente al Santísimo y empezó a hacer ejercicios ante la mirada indignada de los fieles católicos.

“Ayer (el miércoles) como a la una de la tarde estaba terminando de almorzar cuando llegó una señora que estaba en el Santísimo a decirme que el famoso Everth Cabrera que estaba acostado, y yo me vine a ver y ciertamente estaba a los pies donde está la Última Cena. Estaba allí acostado, estaba haciendo ejercicios”, explicó el padre Alexis de Jesús Fajardo Morales, párroco de la Iglesia de Santa Ana, en un video compartido por Trinchera de la Noticias.

“Yo entro y lo saludo y le digo ‘Don Everth’, y él muy educadamente me contesta ‘Hola’. ‘¿Cómo estás?’, le digo yo. ‘Bien, gracias a Dios’, (contestó Cabrera). Y él siguió haciendo sus ejercicios. Yo lo que yo hice fue quedarme en la banca de atrás, a ver si hacía algún comportamiento no adecuado. Yo pude haber llamado a la Policía en ese momento, pude haber caído en ese error, en esa equivocación, llamar a la Policía y que se lo vinieran a traer. Pero no. Yo simplemente esperé a ver si hacía algo extraordinario, algo que estuviera fuera, o que faltara el respeto a la gente que estaba en la capilla. Y con paciencia simplemente esperé que el hombre se fuera. Y de hecho a los 10, 15 minutos salió, me volvió a ver y me dijo: ‘Muchas gracias», agregó el sacerdote.

El padre Alexis de Jesús fue comprensivo con Cabrera por sus problemas de adicciones y aseguró que a estas personas hay que ayudarlas.

“Todos sabemos los problemas o el problema que el tiene, es lo que estamos hablando, con nuestra conducta de acogida humana podemos ayudar a muchos personas con problemas, drogadictos, delincuentes, marginados a rehabilitarse pero si siempre le caemos así hacemos los contrario”, explicó.