Por Filadelfo Alemán
Se dice por ahí que el presidente Daniel Ortega nos está llevando a una venezuelizacion de Nicaragua. Cuan equivocados están. Nicaragua simplemente está siendo conducida a los años 80 de la noche oscura.

En cambio, Venezuela ya está nicaraguanizada. Es decir, Venezuela está viviendo lo que los nicaragüenses vivimos hace 40 años. En esa época tuvimos lo mismo: muertos, heridos, presos, exiliados, escasez, racionamiento, inflación, devaluación galopante, control estatal, militarización etc.

La nueva etapa que estamos viviendo es lo mismo de los 80. Solo que corregida y aumentada. Tampoco es distinto porque es el mismo personaje quien la provoca. Sinembargo podría intentar otra escalada. Y cuál sería?

Ir a elecciones con sus eternos zancudos y luego organizar su Constituyente en el Estado de Sitio en que estamos, para equipararse con Venezuela. Su problema sería como sobrevivir ante las sanciones estadounidenses y el repudio internacional y de nuestro pueblo.

En todo caso serían patadas de ahogado. Lo increíble en estos momentos del estertor orteguista, es que los partidos zancudos están dispuestos a suicidarse junto con la dictadura. Pero, ante estas actitudes cobardes y oportunistas, existe el “no perdonar ni olvidar”.

Esos partidos cuyas personalidades jurídicas están a la merced del régimen como ocurrió con Cinco, el CNIDH etc, aún están en su oportunidad de salvarse, alejándose de una vez de la dictadura.