Unidad Nacional Azul y Blanco envía carta a los países miembros de la OEA

La Unidad Nacional Azul y Blanco, que aglutina a los luchadores por una Nicaragua democrática, hizo el envío de una carta en horas de la noche, a los diversos gobiernos que integran la Organización de Estados Americanos (OEA).

Compartimos en EL HERALDO el contenido completo de la carta…

“El pueblo de Nicaragua aglutinado en la Unidad Nacional Azul y Blanco agradece la atención que su Gobierno directamente y a través de la Organización de Estados Americanos ha venido prestando a la grave crisis que por más de ocho meses agobia a nuestra Nación ante la falta de voluntad del Gobierno de los Ortega Murillo para negociar mediante el diálogo una solución que permita el restablecimiento de la Democracia y el pleno disfrute de las libertades y derechos que nos han sido conculcados.

Llenos de esperanza e ilusión hemos conocido de la solicitud del Señor Secretario General de la OEA Don Luis Almagro para convocar de forma inmediata al Consejo Permanente para realizar una apreciación colectiva de la situación en Nicaragua y pedimos su colaboración para que el procedimiento iniciado pueda, con los aportes y decidido apoyo de su ilustrado Gobierno, fructificar en la restauración de la Democracia, la plena vigencia de los derechos humanos, la estabilidad y la paz interna que a la Región Centroamericana y al hemisferio también interesa asegurar. Consideramos apropiada, urgente y necesaria la iniciativa del Secretario General de la OEA ante la gravísima situación que ha sido constatada en las visitas de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y de la Oficina de la Alta Comisionada de los Derecho Humanos de la ONU en cuyos informes, ya conocidos por el Consejo Permanente, constan las violaciones masivas y generalizadas de los derechos humanos atribuibles al Estado de Nicaragua, sus funcionarios e instituciones así como la comisión de crímenes de lesa humanidad conforme lo ha señalado el informe del GIEI. El Gobierno de Nicaragua ha roto con los elementos esenciales de la democracia representativa y con los componentes fundamentales del ejercicio de la democracia desarrollados en los artículos tres y cuatro de la Carta Democrática Interamericana; el terrorismo de Estado impuesto mediante la consolidación de un estado policial altamente represivo se ha traducido en la suspensión de facto de las garantías constitucionales y en el incumplimiento de las obligaciones internacionales en materia de Derecho humanos y Democracia impidiendo el ejercicio efectivo de la democracia representativa por parte de sus ciudadanos.

El Estado de Derecho no existe en Nicaragua, los derecho humanos y las libertades fundamentales no se reconocen, la separación e independencia de los Poderes Públicos es así mismo inexistente y los reiterados fraudes electorales y restricciones al régimen plural de partidos y al derecho de asociación, impiden la celebración de elecciones democráticas, la falta de transparencia de la actividades gubernamentales y de probidad son una constante en el desempeño público irrespetándose tanto los derechos políticos como los sociales con un régimen que restringe y persigue la libertad de expresión y de prensa.

El informe del GIEI corrobora la ruptura del orden democrático y detalla entre otras cosas: – la situación del país con relación al respeto y garantía de los derechos humanos sigue siendo sumamente preocupante (página 17).- el Estado criminalizó cualquier acto de protesta por parte de la ciudadanía (página 20). – la represión y persecución estatal fue de tal envergadura que miles de personas se vieron forzadas a buscar refugio fuera del país (página 34). – al haberse sometido a los otros poderes públicos – legislativo, judicial y electoral – a la voluntad del Gobierno, se instauró un modelo de control absoluto que debilita las instituciones y las expone a actos de corrupción (página 47) .- que las protestas sociales no han sido producto de acontecimientos aislados sino de años de procesos institucionales y prácticas estatales que fueron coartando la expresión ciudadana, cerrando espacios, coactando instituciones públicas y concentrando el poder en la figura presidencial (página 58) .- el uso letal, indiscriminado, abusivo y arbitrario de la fuerza, como símbolo de la conducta desplegada por el Estado (página 66) .- el ejercicio de violencia por parte del Estado no consistió en actos aislados, sino que fue llevado a cabo de manera organizada y en distintos momentos y escenarios (página 177). – los hechos de violencia han sido cometidos con garantías de impunidad (página 178). – esta práctica represiva utilizada por el Estado ha infringido de manera tajante todas las pautas de actuación admisibles que rigen tanto a nivel internacional como en Nicaragua en particular (página 182). – la policía nacional llevó a cabo una política de detención masiva e indiscriminada de hombres, mujeres y adolescentes en contexto de razias policiales (página 195). – se registran relatos que describen diversas formas de tortura (página 195 y 198). – existió un patrón de denegación de acceso a la justicia de las personas víctimas (página 200). – el Estado de Nicaragua ha llevado a cabo conductas que de acuerdo con el derecho internacional deben considerarse crímenes de lesa humanidad (página 228).

En concordancia con la resolución del Comité Jurídico Interamericano de la OEA del año 2009 coincidimos en que “la alteración del orden constitucional que afecte gravemente el orden democrático (arto 19 y 20 de la CDI) son situaciones que deben apreciarse a la luz de la vigencia de los elementos esenciales de la democracia representativa y de los componentes fundamentales del ejercicio de la misma” (artículos 3 y 4 CDI).

El articulo uno de la Carta Democrática establece el deber colectivo de defender la democracia al señalar que es obligación de los Gobiernos de América el promoverla y defenderla al igual que los derechos humanos conforme lo establecido en el preámbulo del pacto de San José al reconocer que no nacen del hecho de ser nacional de determinado Estado sino tienen como fundamento los atributos de la persona humana razón por la cual se justifica una protección internacional coadyuvante o complementaria del derecho interno. La negativa del Gobierno de Nicaragua de poner en práctica las recomendaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y el hecho de haberlos retirado al MESENI y al GIEI del territorio nacional, comprometen aún más a los organismos políticos de la OEA en base a los principios de la Carta y de la fuerte relación entre derechos humanos y democracia.

La sangrienta situación de barbarie en la que nos encontramos los nicaragüenses nos motiva a demandar la atención de los Gobiernos de América a fin de que puedan tomar las providencias necesarias que permitan ponerle fin a la tragedia que estamos viviendo y proteger la integridad, la vida y la dignidad de hombre y mujeres que habitamos en esta parte del continente.

Aprovechamos la oportunidad para renovar las muestras de nuestro agradecimiento, aprecio y consideración”.