UNAB pide a Alianza Cívica no seguir en diálogo con dictadura sandinista a menos que gobierno cumpla

Los integrantes del Consejo Político de la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB), organización opositora que reúne las diversas expresiones y movimientos de la sociedad civil, revelaron ayer martes que la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia (AC) no tendría que seguir en las negociaciones que tiene con el régimen de Daniel Ortega, cuando no haya condiciones para un verdadero diálogo nacional.

“Ante el estancamiento de la mesa de negociación por el incumplimiento de acuerdos del régimen Ortega Murillo, la Unidad Nacional Azul y Blanco hace saber al pueblo de Nicaragua y a la comunidad internacional que la única forma de dar confianza y que la negociación pueda continuar, es con la liberación inmediata, plena y con garantías de todos y todas las presas políticas. La Alianza Cívica no debería volver a la mesa de negociación sin que esa condición se cumpla”, expresó la UNAB a través de un comunicado.

Violeta Granera, integrante del Consejo Político, sostuvo que lo esencial de este comunicado es que “no deben de haber negociaciones mientras no se cumplan los dos compromisos firmados en la mesa, sobre la liberación de los presos políticos y la restitución de las libertades públicas”.

Que ya no haya estado de sitio

Guillermo Incer Medina, también miembro del Consejo Político, explicó que tienen que cambiar las condiciones para negociar, porque en la actualidad se negocia en un estado de sitio.

“Claramente el régimen está muy cómodo en esta posición, en la que está negociando sin presión en las calles, está negociando en un estado de sitio y así es muy cómodo. La Unidad Nacional está desde ahora preparando condiciones, es para negociar en otro escenario, con una presión nacional e internacional muchísimo más fuerte que obligue al dictador a tomar en serio las negociaciones”, dijo Guillermo.

Managua, Nicaragua 7 de Mayo del 2019. Conferencia de prensa de los miembros del Consejo Político de la Unidad Nacional Azul y Blanco. LA PRENSA/Uriel Molina

El régimen orteguista se vio obligado a reanudar el diálogo con la Alianza Cívica el pasado 27 de febrero, por la presión de las sanciones de Estados Unidos y las advertencias de la Unión Europea, que le pedían buscar una salida pacífica a la crisis que vive el país.