La dictadura del FSLN difícilmente se refiere a los daños que dejan paso de los huracanes en el Caribe de Nicaragua, reportan periodistas independientes

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) informó que la alegría de la Navidad y de las fiestas de fin de año en la Costa Caribe de Nicaragua “tienen otro ambiente”, después de haber sido azotados por dos huracanes el mes de noviembre del año 2020.

“La Navidad y las fiestas de fin de año para muchas comunidades de la Costa Caribe Norte de Nicaragua tienen un ambiente diferente. No hay árbol decorado, ni sopa, ni “queque” (pastel)”, narró la Unicef a través de un escrito con data del 30 de diciembre, en el que mostró fotografías en donde se observan todavía los estragos que dejan los huracanes Eta e Iota.

En las mesas tampoco se pudieron ver los platos típicos que acostumbran a hacer las familias caribeñas para celebrar estas fiestas, refirió la Unicef.

“En algunas comunidades no hay casas, cocinas o iglesias en las que las comunidades pueden reunirse y compartir con los primos, amigos y demás familiares”, afirmó la organización de la ONU.

Las denuncias de los damnificados en las redes sociales son múltiples, ya que denuncian que cuando las ayudas llegan son distribuidas nada más que entre los propios sandinistas, sin importar que los demás estén padeciendo problemas.