Tras las sanciones de los EEUU sobre la policía sandinista y tres altos comisionados sancionados por el gobierno de Estados Unidos ayer jueves, solo uno fue visto en público, cuando apenas comenzaba a saberse la noticia de la designación de la Policía y los jefes de la organización.

Fue el comisionado Justo Pastor Urbina, jefe de la Dirección de Operaciones Especiales (DOEP), los conocidos “anti motines”, la fuerza reconstruida por órdenes del dictador Daniel Ortega, sobre la marcha de la rebelión social ocurrida en la primera mitad del 2018, y que ha sido acusada por el gobierno estadounidense ser una organización criminal.

Urbina llegó junto al comisionado general Xavier Dávila Rueda, Secretario General de la Policía, y el comisionado general Bladimir Cerda, jefe de la Dirección de Protección Ciudadana, a un acto oficial donde se recordaba el séptimo aniversario de la muerte de Hugo Chávez Frías, el expresidente venezolano.

El acto fue en la rotonda que lleva el nombre de Chávez. Los comisionados Cerda y Dávila hablaron en el pequeño evento pero no lo hizo Urbina. Tampoco hicieron referencias a las sanciones.

A pesar a que usaba un pasamontañas para taparse la cara, el rostro del comisionado Urbina quedó registrado, junto a un sonriente Ortega, el 15 de julio de 2018 cuando regresó la sangre y fuego a la ciudad de Masaya después de vencer la resistencia ciudadana.

El Departamento del Tesoro denunció que en la masacre de la “Operación Limpieza” fueron asesinados 100 ciudadanos.