La vicedictadora del Frente Sandinista (FSLN) Rosario Murillo, contra viento y marea ante casos de coronavirus, anunció que la militancia sandinista junto a los empleados del Estado, seguirán desplegados en las calles del país hasta el 20 de junio de los corrientes.

El despliegue se mantiene desde hace más de dos meses, comenzando el 19 de marzo Murillo había proyectado que 250,000 brigadistas se estarían moviendo casa a casa para hacer conciencia sobre prevenir el coronavirus. Un día antes Nicaragua reportó su primer caso.

Con el paso de las semanas las visitas casa a casa seguirían con la excusa de elaborar un “mapa de la salud y de padecimientos”. En algunos barrios de Managua y de otros departamentos del país, los vecinos prefieren no recibirlos, puesto que andan sin ninguna protección para evitar el propago del coronavirus.

“Nos estamos dando hasta el día 20 de este mes de junio para haber visitado a casi millón y medio de hermanos y hermanas en sus casas y haber recogido la importante información de salud que nos permita seguir atendiendo con esmero, con vocación de servicio, con solidaridad, con sentido del deber cristiano a las familias nicaragüenses en todas, en todas partes”, dijo Rosario Murillo ayer martes 2 de junio en su alocución de la propaganda oficial.

El anuncio se hace cuando la pandemia de coronavirus impacta con fuerza a Nicaragua, reportándose cientos de muertos y miles de contagiados, aunque el Ministerio de Salud solo dice que van 46 decesos y 1,118 casos positivos.

Las visitas casa a casa que hacen los militantes del partido y trabajadores del Estado son rechazadas por una inmensa mayoría de la población.