La Policía sandinista ejecutó el desalojo ayer lunes de unas 106 familias que se habían tomado desde hace tres meses los terrenos de la antigua Industrias Bayer Químicas, que se encontraban en el sector este de la ciudad de Chinandega.

Al menos treinta policías llegaron en horas de la mañana al portón principal de los terrenos, que se encontraban frente a la vía que va rumbo al Puerto de Corinto, y de inmediato ingresaron para quitar los postes y alambres de púas, que los tomatierras habían instalado en el lugar.

Tras esta ejecución queda claro que la familia de la dictadura de los Ortega Murillo no les importan ni sus propios militantes, que actuaron como paramilitares asesinando, golpeando, quemando, robando y secuestrando gente por haber participado en los tranques, según acusaciones de otros grupos de desalojados sandinistas.

En el terreno, de unas tres manzanas, se miraban casas de zinc, postes y madera. Los tomatierras tenían calles establecidas y tenían el servicio de energía eléctrica y tuberías para agua potable.

Uno de los precaristas manifestó que había invertido 30 mil córdobas en las mejoras de pared, piso y concreto en la casa que construyó en el lugar, a lo que un oficial de la policía le respondió que eso no era nada, ya que habían desalojado construcciones de mayor costo.

La zona norte de los terrenos invadidos estaban llenos de banderas rojinegras. Los precaristas contrataron camiones para retirar sus pertenencias, así como la madera y zinc.

En Chinandega, todavía existen al menos diez terrenos invadidos por tomatierras, en su mayoría de vocación agrícola. Entre los terrenos que ya han sido desalojados están El Barcelona 2, ubicado en la comarca El Ensayo, municipio de El Realejo, donde se planea la construcción de un proyecto de interés ruso-nicaragüense.