Ante el despale brutal autorizado por el gobierno del Frente Sandinista en Dipilto, el Río que lleva su mismo nombre, que hasta hace unos años atrás era caudaloso, no ha quedado a más que un simple charco.

Desde que asumió el gobierno sandinista el despale está agudo y masivo en el área y ni el Ejército ni la policía hace algo para evitar este crimen, denuncian varias fuentes de ambientalistas.