A pesar de los múltiples desplomes de ciudadanos en las calles de Nicaragua, el dictador del FSLN dice que no aplicarán medidas más rigurosas para evitar el coronavirus

El dictador Daniel Ortega, aclaró que gobierno ni siquiera analizar en aplicar medidas que afecten la estabilidad económica de la nación.

En celebración del día de los Trabajadores, Ortega disminuyó la pandemia y aseguró que en el país solo hay 14 casos positivos, a pesar que pocas personas creen en los informes del régimen.

El dictador sandinista estuvo a como siempre con su esposa Rosario Murillo, su hijo Laureano Ortega y sus principales funcionarios.

En sus intentos de no hacer eco al verdadero impacto del coronavirus en Nicaragua, Ortega aseguró que entre el 11 marzo y el 29 de abril han muerto en el país 2,829 por diferentes causas, y que de esos solo 4 son víctimas de la pandemia.

Sin conocer las razones, Ortega celebró la gran cantidad de bebés que han nacido en ese período.

Durante su mensaje Ortega criticó el capitalismo, al que acusa de querer acumular más riqueza aprovechándose de la pandemia de coronavirus.

También habló mal de los sacerdotes a quienes señala de sepulcros blanqueados.

Ortega igualmente criticó a Estados Unidos por mantener las sanciones en medio de la pandemia y de amenazar al dictador venezolano, Nicolás Maduro. «Lo que han hecho es tirar golpes por todos lados e infamias como esa de ofrecer recompensas», dijo.

El líder sandinista salió así mismo en defensa de China, después de que EEUU amenazó con sancionar a la potencia asiática tras el secretismo con que ha manejado el coronavirus.

Ortega insistió en que Nicaragua es un país que está preparado para enfrentar la pandemia y aseguró que en el país solo hay 4 fallecidos y 14 casos positivos.

Pese a que sobran pruebas de la negligencia gubernamental, dice que su gobierno ha extremado las medidas de seguridad sobre control del transporte aéreo para evitar que el virus ingrese al país.

Al respecto, acusó a Estados Unidos de mandar a Nicaragua a 70 personas sin haberle hecho pruebas de coronavirus. «Es un campo de concentración lo que tienen allí los yanquis», sostuvo Ortega, quien tampoco brinda un buen trato a los migrantes ilegales.