¿Qué significa la militarización de la policía? ¿Va rumbo a ser una nueva EEBI?

Por Oscar René Vargas
Está claro que el gobierno Ortega-Murillo y la policía no estaban preparados para responder a un acontecimiento social inesperado, como el movimiento de los autoconvocados.

En su lógica militar y política; el régimen y la policía demostraron que no tenían la capacidad operativa para controlar adecuadamente la insurrección social desarmada. Los acontecimientos rebasaron los niveles operativos a lo que estaban entrenados los policías de base.

Prueba de ello, es que el gobierno tuvo que recurrir, para deshacer los tranques, a un ejército irregular conformado por diversos elementos (ex militares, ex miembros del ministerio del interior, miembros de la juventud sandinista, funcionarios de gobierno central y alcaldías, etc.).

Desde entonces, abril 2018, las circunstancias sociales y políticas cambiaron, pero el gobernante no cambio en su forma de proceder; por lo tanto, ha decidido prepararse en la táctica empleada: la represión militar. Dentro de esa lógica estratégica, es normal que el gobierno haya decidido prepararse, tácticamente, para un nuevo evento político-social similar al ocurrido en los meses mayo y junio pasado.

Es quiere decir dos cosas:

1) El gobierno se prepara para un enfrentamiento de mayor escala; por lo tanto, reconoce que no ha derrotado al movimiento social. Considera que el movimiento social solamente se encuentra en una fase de reflujo táctico. Es decir, cree que el movimiento social se está reorganizando y analizando sus debilidades. Buscando nuevas tácticas de lucha. Lo que significa que puede producirse nuevos acontecimientos.

2) El gobierno no contempla una salida negociada de la crisis. Por lo tanto, se prepara para la guerra. Es decir, el gobierno, está visualizando que, al no haber salida negociada, el enfrentamiento militar en las ciudades tiene una alta posibilidad de realizarse. El discurso de ayer, 8 de noviembre, al confrontarse con los europeos me indica que Ortega-Murillo no visualiza una negociación que implique adelantar las elecciones.

Creo que el círculo íntimo del poder está pensando en una estrategia tipo Venezuela que consiste en: resistir, no negociar, no importando las consecuencias para el país. Ortega sabe que en cualquier negociación él pierde, no tiene nada que ganar. En una negociación implica aceptar el adelanto de las elecciones, elecciones transparentes y alta posibilidad de salir derrotado. Personalmente no veo a Ortega que quiera salir del poder y exiliarse.

El problema central para Ortega, es saber que existen puntos no negociables como la violación de los Derechos Humanos, la impunidad, la justicia y los crímenes de lesa humanidad. Puntos que lo condenan.

Más bien lo veo que puede optar por una salida tipo Allende: inmolarse para tratar de pasar a la historia como el hombre “revolucionario” que resistió hasta las últimas consecuencias y de esa manera tratar de limpiar su imagen de criminal. No hay que perder de vista que el ego de Ortega lo lleva a preferir a inmolarse que a salir derrotado y al exilio.

La gran incógnita es la posición de la familia, el ejército y los miembros de la nueva clase. ¿Dejaran que Ortega los lleve al desastre?

En mi criterio, esta situación se tiene que resolver, a más tardar, a finales del mes de diciembre 2018. Ya sea vía negociación o no, debido a los siguientes elementos que presionan para una solución en el corto plazo.

(a) El gran capital no puede aceptar seguir perdiendo sin alternativa en el panorama de corto y mediano plazo. La economía en su conjunto va al desastre sin negociación.

(b) Los EEUU van aplicar la Magnitsky Nica con graves consecuencias.

(c) Los europeos (España, Alemania, Francia) van a dejar de financiar y/o apoyaran a los EEUU para bloquear los préstamos de los Organismos Financieros Internacionales (FMI, BID, BM, BCIE).

(d) Posiblemente, la OEA logre alcanzar los 24 votos para seguir aislando más al régimen Ortega-Murillo.

(e) El conjunto de los poderes facticos no pueden permanecer neutrales en el corto plazo, me refiero al ejército, sectores de la nueva clase, etcétera.

En conclusión: el mensaje de Ortega-Murillo de militarizar a la policía significa que vamos a una posible confrontación mayor de consecuencias negativas para el conjunto de todos los sectores sociales de la nación. El único objetivo de Ortega-Murillo es permanecer en el poder y resistir.

San José/Costa Rica